Editorial: Akrón
310 páginas
19 €
Argumento:
Otoño de 1888. Mientras en Londres Jack "El Destripador" se convierte en el primer asesino en serie mediático de la Historia, en Madrid alguien decide inspirarse en sus crímenes para cometer los propios bajo el nombre de Erebus. Emma Halvick y Christophe La Barthe son contratados para resolver los asesinatos de España.
Comentario:
Como si de una muñeca rusa se tratara, la lectura de Otoño Sangriento desvela capa tras capa desde el comienzo de su lectura diferentes géneros y niveles de lectura que mantienen en todo momento el interés y la intriga por lo que sucederá a continuación.
Por una parte está la trama de misterio, en la que los protagonistas siguen paso a paso el manual del perfecto detective: interrogan a cada testigo, siguen las pistas que les aportan, especulan sobre distintos sospechosos, con sus escenas de acción, más asesinatos y un desenlace en el que Erebus se "justifica" (recordando a cierta película de Hitchcock), y todo ello dando las pistas necesarias para que se pueda averiguar la identidad de Erebus.
Como en toda novela histórica, la ambientación es, casi, un personaje más. En esta obra la autora utiliza muchas veces al personaje de Bonnard para que describa a los recien llegados la situación en Madrid, siempre desde el punto de vista de un extranjero a veces demasiado entusiasta (Emma casi espera encontrar un país poblado por "toreros, bandoleros, cigarreras fatales capaces de llevar a los hombres a la perdición..."), no se limita a dar los nombres de calles y lugares en los que se desarrolla la historia sino que los describe de forma visual, como si los personajes estuvieran allí, haciendo imposible distinguir si se ha realizado una investigación de varios meses en hemerotecas o una provechosa visita a la wiki.
También es importante la creación y desarrollo de los personajes, a los que la autora utiliza para distintas fuciones, como las románticas, que implican a la mayoría o el múltiple cometido de Hyppolite Bonnard: cortejador de Emma, guía turístico, alivio cómico o, ya que está escribiendo una novela, artífice de los breves pasajes metaliterarios de la obra:
"- Oh, no saben lo que cuesta anticiparse al lector, sobre todo en una novela como la que yo he concebido, donde cualquiera puede ser el asesino. El juego consiste en que el lector lo averigüe antes que el detective, pero al tiempo ha de saber lo mismo que él, no ocultarle ningún dato, ni sacarse un culpable de la manga. El lector, no obstante, juega con ventaja: a diferencia de la vida real, el número de posibles asesinos está limitado por la propia narración. Erebus podría ser cualquiera, incluso alguien que ustedes no conozcan, ya que esto es la realidad; pero si fuera una novela, indudablemente sería alguien cercano."
Aunque en principio poco empático e incapaz de amar Christophe parece el protagonista, pronto se hace evidente que lo son las mujeres, que sirven a la autora para desarrollar una de las principales subtramas, el papel femenino en la sociedad de la época: Emma, doctora en medicina y detective, Aurora y Carmen que encuentran en su amistad una salida al aburrimiento; Angélica, educada por su marido para ser como cualquier hombre; Isabel, que encuentra lo que necesita entre los muros de su casa; Julia, que regenta un prostíbulo; Angustias Gálvez, su hija y otras damas de la alta sociedad que se muestran entre escandalizadas y curiosas ante las ideas novedosas que trae Emma... Curiosamente la mayoría de ellas aún consideran una prioridad conseguir el amor de un hombre.
El tratamiento que la prensa hace del caso de Erebus, similar al que en esos mismos días se realiza en Londres con el caso de Jack "El Destripador", liderado por el periodista Palazuelo (empeñado en bautizar a Erebus como "El asesino de la Tarjeta") y la influencia que este seguimiento tiene sobre las masas es también parte importante de una historia que se muestra crítica con el poder manipulador de la prensa.
Dotada de una cuidada ambientación histórica que no apabulla con datos irrelevantes e intenta recrear incluso el modo de redactar de la época (en alguna ocasión a la autora se le escapa un lenguaje más actual), sin descuidar la trama detectivesca (hay cierto desequilibrio entre el tono intimista de los dos primeros tercios y la acción visual, casi cinematográfica, que acapara el último) o la crítica social (el papel femenino en una sociedad en pleno cambio, el tratamiento de la prensa como manipuladora de opinión) , la novela puede disfrutarse en varios niveles.

Enlaces relacionados:
- Web de Otoño Sangriento
- Web de M. C. Mendoza
Otras novelas de M.C. Mendoza
Publicadas
- La Hermandad de los Elegidos (2007)
- Liber Hespericus (2010)
Saga Regina Irae (No publicada... aún)
- Regina Irae (2000)
- Dominus Noctis (2002)
- Mysterium Tremendum (2004)
- Regina Ultramundi (2007)
- Adorando a un Dios Desconocido (2005)
ENTREVISTA A M.C. MENDOZA
Has escrito por primera vez una novela de las llamadas de género histórico, ¿por qué este cambio de género?
En primer lugar, no considero que OTOÑO SANGRIENTO sea una novela histórica. Tengo mucho respeto por la Historia (soy Licenciada en Geografía e Historia), y considero que más bien se trata de una novela de misterio con ambientación histórica. Creo que es una definición más justa.
El cambio de género obedece a que no me quiero encasillar en ningún tema concreto. Trato de que cada una de las novelas que emprendo sea de un género diferente. Así pues empecé con el fantástico con mi serie de Regina irae; luego continué con el thriller de aventuras, con La hermandad de los Elegidos, que es mi primera novela publicada. Ahora, OTOÑO SANGRIENTO, entra en el terreno de lo policiaco. La que estoy escribiendo en estos momentos será, si la termino, de terror o misterio sobrenatural.
En una época en la que los personajes de las novelas son poco más que nombres llama la atención que en su novela todos, hasta el más secundario, parezcan tener un trasfondo, una posible vida que contar. ¿Qué importancia le das a la creación de personajes?
Para mí los personajes son muy importantes. Unos buenos personajes pueden salvar una trama mediana o débil. En este caso, dado que se trata de una novela policíaca, he tratado de que sean lo más distinguibles unos de otros, puesto que en este género es importante la psicología a la hora de justificar crímenes, explicar comportamientos, etc. También actúan como roles para hacer crítica o explicar una faceta o aspecto de la época concreta. Podría decirse que los personajes femeninos de OTOÑO SANGRIENTO representan cada uno una forma de ver al sexo femenino en el XIX: Emma sería la mujer adelantada a su tiempo, con estudios, que trata de hacerse un lugar en un mundo de hombres; Aurora, sería la mujer tradicional que busca refugio, aparentemente, en la religión; y Angélica sería la mujer a la que le han dicho que es igual que el hombre, pero a la que luego la sociedad ha puesto en una jaula (este arquetipo se puede aplicar a hoy en día)
Hay quien pudiera creer, dado que tu novela está protagonizada por dos detectives, que Emma y Christophe podrían ser un homenaje a las novelas de Doyle protagonizadas por Holmes y Watson, aunque en su obra el personaje inteligente sería el de Emma ¿es así?
Creo que es más bien al contrario. Mi novela es, o yo la considero, anti-holmesiana. Es cierto que hay una pareja de detectives privados, y que uno de ellos es médico (en este caso ella), pero ni en la definición de la personalidad de ambos, ni en sus relaciones, ni en su forma de actuar, más centrada en la psicología que en la deducción, veo paralelismo con Holmes y Watson. Y como bien apuntas, aunque parece que Christophe es el protagonista, pronto cobra importancia Emma, por su trama paralela de amor no correspondido, sus enfrentamientos con la sociedad pacata y oscurantista, etc. No es una mera “ayudante del bueno” o “sidekick”. Tiene su entidad propia y su relevancia en la trama.
¿Hay alguna escena en la novela de la que te sientas especialmente satisfecha?
Pues me gusta especialmente una narrada desde el punto de vista del asesino, donde le vemos cometer un par de crímenes. Me gusta tanto porque vemos sus pensamientos, dudas y actitudes ante lo que hace, como por la ambientación, la noche, el viento serrano, los tejados de Madrid, y el clima de miedo y terror que sabe que ha causado, allá abajo, en las calles.
También me gusta un duelo a espadas del final. Tengo debilidad por este tipo de escenas, sobre todo en el cine.
¿Cuáles fueron las mayores dificultades técnicas al abordar la redacción de la novela?
Tratándose de una novela ambientada en otra época, es de suponer que lo más difícil fue documentarla de una forma adecuada. El esquema, pese a no tener experiencia con la novela negra, ni como lectora, ni como escritora, me salió a la primera, muy fácilmente. Antes de ponerme a escribir tenía todos los capítulos perfectamente detallados, y en menos de cinco meses ya tenía el primer borrador y primera corrección sobre él. Sin embargo, cada poco tenía que detenerme para consultar aspectos de la época. Eso impidió que lo terminara mucho antes, ya que incluso para documentar algo que se cita solo en una frase había que dedicarle horas de búsqueda. De verdad, me agota la documentación.
Da la impresión de que en “Otoño Sangriento” hay una gran labor de documentación. ¿Qué importancia le das y cómo te has documentado?
Para mi una novela es ficción, y por lo tanto, no es la fuente para aprender historia ni ninguna otra disciplina. Sin embargo, tienes que documentarla para que resulte creíble. Para mí con poner lo justo es suficiente. Siempre le doy más importancia al argumento, a la trama, a lo novelesco. El que quiera aprender de cierta época no debería fiarse de ninguna novela, puesto que todas, sin excepción, contienen errores y licencias.
En el caso de esta novela, tuve que leer muchos periódicos de la época, de los que hay amplia representación en hemerotecas virtuales en internet. Tomé varias noticias y varios detalles de estos diarios. Algo bueno de la documentación, aparte de su necesidad para decorar la trama, es que una información te lleva a otra, y así sucesivamente, y acabas conociendo datos muy interesantes, que luego te inspiran para episodios nuevos o incluso capítulos enteros. La escena en la que Emma roba una bicicleta y se va por Madrid escandalizando a la gente está sacada de un hecho real que sucedió en Centro Europa, donde una mujer también estuvo a punto de ser detenida por lo mismo, por mostrar los tobillos (en esta época, eso era escandaloso) al montar en bici. También la anécdota que Bonnard le cuenta a Emma sobre cómo reaprovecha los sellos de correos está sacada de un periódico de ese año, así como la lista de medicinas que usa la madre del inspector Carlos Hugo Cruz.
Para hacer un cierto remedo de la forma de hablar de la época leí varias novelas de esos años al tiempo que escribía, aunque reconozco que hay ciertas “licencias”.
La protagonista se llama Emma y varios los personajes femeninos reaccionan a una vida poco satisfactoria, aunque de manera diferente a “Madame Bovary” ¿Es un homenaje a Flaubert y/o la literatura de la época?
En la novela hay una escena que es homenaje directo a Madame Bovary, una escena amorosa en un coche. Lo cierto es que creo que esta obra me ha inspirado, sobre todo porque, como apuntas, los personajes femeninos de la novela están asfixiados por su sociedad y buscan cada uno una válvula de escape, como hacía el personaje de Flaubert, en aquel caso a través del adulterio y el despilfarro.
Muchas escenas de la novela están narradas de una manera muy visual, casi cinematográfica. ¿Qué influencia tiene el cine en tu obra?
Creo que mucha, porque me encanta el cine, y tengo influencias de él. En esta obra, hay incluso alguna referencia, que no debo decir porque incide en el desenlace, a Hitchcock. También creo que es bastante cinematográfica la escena de persecución de Christophe a uno de los sospechosos, con lucha en lo alto de un coche de caballos a toda velocidad, casi como de película del oeste, por no mencionar el duelo a espada, que es casi homenaje a los folletines de aventuras.
Aunque la novela tiene un final da la impresión de que algunos personajes podrían protagonizar más aventuras ¿Es tu intención?
Tenía un proyecto para continuar la vida de alguno de ellos en otro marco temporal y regional, pero de momento he dejado algo de lado ese proyecto. Mi intención primera, sin embargo, no fue la de hacer ninguna serie, sino una novela conclusiva.
En tu web comenta que todas tus novelas están relacionadas entre sí a través de algunos personajes, como en las de Galdós. ¿Cuál es la intención?
Para mí es importante que todo esté relacionado, las novelas forman parte de mi mundo, de mi cosmovisión, y me gusta que haya una cierta coherencia, incluso aunque se trate de mundos dispares, unos fantásticos, otros más reales. Christophe, el detective de esta novela, es antepasado lejano del Barón de Audenas, que aparecen en La Hermandad de los Elegidos y en Liber Hespericus (a punto de publicarse); este a su vez, aparece o se le cita en otras novelas mías, algunas no publicadas, y así con varios personajes. También puede ser una especie de juego para el lector que se tome la molestia de averiguar las relaciones.
En tu obra es habitual que además de la trama de misterio se traten otros temas, como la crítica social o la metaliteratura, ¿por qué?
Porque contar “solo” una aventura o descifrar un enigma me parece que deja la impresión de que se trata de una novela de usar y tirar. No sé si lo consigo, pero me gustaría que la gente que lee mis obras al tiempo que descubre el asesino o el tesoro escondido, pensara sobre algunas cuestiones que aparecen transversalmente y que son importantes, como la consideración hacia la mujer, antes y ahora, la igualdad, el poder de la prensa en la creación de mitos o en la manipulación de crímenes, etc. Lo inquietante es que muchos de esos temas que aparecen en mi novela aun hoy en día no están superados, sino todo lo contrario, continúan muy vigentes.
Da la impresión de que en los últimos años el siglo XIX está de moda en la literatura y el cine, ¿a qué crees que se debe?
Es un siglo muy interesante, donde se forja el mundo de hoy en día. Se tenía fe inocente en el progreso, en que la ciencia arreglaría todo, que el futuro sería luminoso y lleno de máquinas que harían la vida más fácil. Cada día aparecía un invento, la gente se maravillaba con los avances, y al tiempo retrocedía el poder oscurantista de la Iglesia (aunque por otro lado, se compensaba con creencias como el espiritismo y otras). Además, y no es desdeñable, la ropa, carruajes, etc de la época quedan muy bien en cine y en literatura. Digamos que es un siglo de una estética romántica, gótica y al tiempo moderna y reconocible por las personas de hoy en día.
¿Cómo ves el actual mercado editorial? ¿Tienes alguna anécdota sobre el proceso de aceptación y publicación de tus novelas?
El mercado editorial lo veo mal. Los editores se quejan de que no se vende. Mucha gente no sabe que incluso las grandes editoriales tienen porcentajes elevadísimos de devoluciones de sus novedades; las pequeñas, mucho peor. Creo que se publica demasiado, y que no todo es de la calidad suficiente. Las novedades, si son de editoriales pequeñas apenas están unos días expuestas, con lo cual dejan pronto de ser visibles. Lo que no se ve, no se compra. En este mundo literario cuenta mucho la promoción. Me hace mucha gracia cuando la gente habla de ciertos libros que fueron súper ventas y lo achacan al “boca oreja”, etc, y no se dan cuenta de que en un noventa por ciento de los casos hablamos de libros publicados por grandes o medianas editoriales. Para que te hagan un “boca oreja” primero tienen que conocerte, y no todo llega a todas partes.
Se suele decir que la primera novela es la que más cuesta publicar, pero a mí me costó más la segunda, aunque a partir de ahí creo que sí que es más sencillo. Este año, en concreto, es mi año de suerte. Aparte de Otoño Sangriento saldrá Liber Hespericus, una novela de aventuras, y he firmado contrato para otra novela, que no sé cuándo se publicará. Podría contar anécdotas, pero mejor me callo jajaja.
¿Qué piensas del creciente auge de los lectores de ebook? ¿Crees que desplazaran al libro de papel?
Yo tengo un lector de ebooks y estoy encantada con él por la comodidad de uso, de transporte y de todo. Las editoriales españolas no pueden oponerse al progreso. Tengo entendido que en Estados Unidos el año pasado hubo un auge tremendo de esta forma de lectura electrónica, llegando por ejemplo Dan Brown en Amazon a vender más en este formato que en el tradicional. Aún queda un poco para que la tecnología de la tinta electrónica adquiera madurez, y sobre todo, para que baje los precios. De todas formas, eso no representará la muerte del libro impreso. Pueden cohabitar perfectamente los dos sistemas. Además, los editores se reciclarán, y desecharán sus modos de actuación obsoletos, decimonónicos, para adaptarse al ebook, que tendrá éxito siempre y cuando no sean avariciosos y le pongan un precio razonable, por debajo de 3 euros, por ejemplo. El ebook también permitirá a muchos autores que no pueden acceder a la publicación tradicional una forma de expresión y difusión. Yo es que solo le veo ventajas.
¿Qué precio considerarías adecuado para una novela en este formato?
Creo que más de 6 euros sería abusivo. El coste de impresión y producción de un libro tradicional es incluso menor que eso. Los editores deberán aceptar que el margen de beneficio será menor, pero a cambio pueden vender más.
¿Cuál es tu opinión acerca de la literatura que se publica en la actualidad?
Me gusta más el estilo tradicional, las novelas de antes, donde hay un cierto nivel literario, incluso aunque se trate de género. Hoy en día parece que bajo el título de “género” todo vale, y no es así. Lo único que se consigue con eso es desprestigiar determinados géneros. Las editoriales deberían hacer un esfuerzo para subir el nivel de sus publicaciones, y no seguir tanto la moda, en busca de otro mega éxito, todos repitiendo esquemas de los autores bestseller, cientos de novelas de vampiros, de zombis, de autores con apellidos nórdicos (lo cual es sangrante, puesto que por muy buenas que sean esas novelas, es seguro que en otros países e incluso en España las hay iguales o mejores; pero claro, la moda… ) … Hoy en día nadie transgrede, nadie se atreve a innovar ni en temas ni en estilos, por la dictadura del beneficio económico; todo el mundo tiene miedo a no vender si mete crítica o pensamientos profundos. Curiosamente, luego las editoriales se llevan sorpresas como las de “La Elegancia del Erizo”, una novela que es filosófica y de un altísimo nivel y sin embargo, ha sido éxito de ventas. En España, se ha publicado por ser éxito en Francia, pero si fuera obra de un autor español casi seguro que aquí hubiera sido rechazada. Eso demuestra que las editoriales se equivocan al tratar como una masa homogénea al lector. Hay muchos tipos de lectores, y no todos son fans de Crepúsculo y de Stieg Larsson. Al contrario, muchos los odian.
¿Qué es lo próximo? ¿Qué vas a publicar? ¿Qué estás escribiendo?
Este mes (abril) sale Liber Hespericus. También he firmado contrato para publicar mi novela emblemática Regina Irae, pero no tengo fecha.
En cuanto a mis proyectos, pues estoy con una novela de misterio sobrenatural, aunque no he avanzado mucho.
*** T ***
Comenta el artículo. Recuerda que los comentarios están moderados y tardan un tiempo en salir. Gracias por tu aportación.
*
Gracias!!