domingo, 05 de octubre de 2008
El Papa Mago
Miguel Ruiz Montáñez
Editorial Martínez Roca
Páginas: 573




Argumento:

Un conde francés, empresario del champagne, encuentra en su castillo una cabeza parlante obra del famoso papa Silvestre II, que se supone que contiene  saberes ocultos. Cuando el conde desaparece, su esposa contrata a un detective para localizarlo.

Comentario (con Spoilers):

Hacía tiempo que no me exasperaba tanto un libro. Lo compré llevada por el interés hacia el personaje que le da título, Gerbert D'Aurillac, que fue papa bajo el nombre de Silvestre II, una figura increíblemente atractiva, llena  de misterio, un científico de la época medieval del que todo el mundo desconfiaba por lo avanzado de sus conocimientos, y que por envidia, miedo o lo que fuera, recibió acusaciones de pactar con el diablo y similares, incluso desde dentro de la propia Iglesia. Sin embargo, esta novela es una ofensa  a la memoria del papa del Año Mil. En primer lugar, porque el título es un mero gancho engañoso. De Silvestre se habla lo justo; de hecho la novela está ambientada en nuestra época, y se le menciona casi siempre en relación a la parte más mítica de su vida, la de la magia y los pactos satánicos, de forma superficial (tipo wikipedia) y anodina. Y para colmo, falsa. Es sabido que el famoso temor del "Año Mil" no existió realmente, es un mito. Sin embargo, el autor lo da por supuesto y atribuye a Silvestre una gran preocupación por el mismo. Por si no fuera bastante esto, la prosa deja mucho que desear, pero ya hablaremos del tema...

La gente puede pensar que soy una exagerada y una tiquismiquis, pero al final del comentario pondré frases escogidas de la obra para que juzguen por sí mismos. Lo de escogidas es un decir... Podría poner casi cualquiera al azar, que el resultado sería el mismo.

La prosa no es muy correcta. Todas las frases tienen la misma estructura; se abusa de las explicaciones innecesarias introducidas por "porque", "ya que", "dado que", etc, de oraciones de relativo encadenadas con "que", "la cual", etc, hasta dos o tres en una misma oración; de gerundios. No sabe utilizar determinadas palabras cuyos significados ignora o inventa; los personajes nunca hacen nada directamente, solo "determinan hacer", "deciden", "optan por"; casi todo es para el autor "profundo" (esta palabra se debe repetir como unas cien veces). Mezcla un registro más elevado del discurso con voces coloquiales como "tío", "chaval"... También hay diferentes tiempos verbales juntos. Las frases son a veces tan caóticas y sin sentido que tienes que leer dos veces para entender qué quiere decir; parece que ellas mismas son el enigma más complicado de la obra. En cuanto a los diálogos, en fin, son un desastre, antinaturales a tope.

Si hablamos del argumento, el libro no queda mucho mejor. En 573 páginas no pasa casi nada; los personajes van a determinadas ciudades porque sí, porque como Silvestre estuvo allí o tuvo relación con ellas... pues hala, para allá vamos... Lo malo es que una vez en estas ciudades (Ripoll, Córdoba, Roma), el autor se limita a llevarnos a ciertos edificios emblemáticos que describe a guisa de guía turístico, casi sin relación con la trama (o con una relación preocupantemente débil). Los personajes no deducen nada, ni resuelven grandes enigmas, van a ciegas, llevados por ¿su intuición? Como buscan al conde y Silvestre estuvo en Córdoba, se van a la Mezquita... Y como no estaba en la Mezquita,  luego van a Medina Azahara; y ¡encuentran al conde desaparecido! En Medina Azahara descubren tres RRR y concluyen que se trata de Reims, Rávena y Roma, porque son ciudades relacionadas con Silvestre. ¿Y por qué no Ripoll, también relacionada? Luego deciden que unos irán a Reims y otros a Roma a buscar no se sabe qué en no se sabe dónde.¿Y por qué no a Rávena? El misterio es inexistente. El autor se limita a decir cada cierto tiempo que la máquina parlante encierra "increíbles conocimientos", pero no describe mucho de ellos. Todo parece muy general, no hay detalles, ni nada que demuestre una documentación a conciencia o una cierta imaginación o fantasía en la elaboración de la trama. Las escenas de acción son patéticas. Narra con la misma pasión (es decir, ninguna) una conversación en el cuarto de un hotel que una pelea con matones.

El hecho de que la prosa sea tan infantil, convierte a su vez en infantiles a los personajes. Hay cosas tan absurdas como que el protagonista, el joven Marc, que no tiene ninguna experiencia como detective, recibe el encargo de investigar un caso a priori tan importante como el del conde por parte de su tío, que sí es un detective de verdad. Para colmo, luego se descubre que el tío  es líder de una secta que va tras la cabeza parlante, con lo cual aún es más absurdo. Si tan importante era para ellos el caso ¿cómo lo confían a un niñato neófito y sin experiencia ninguna que lo único que ha hecho en la vida es ser activista de Greenpeace? También es de traca la secta esa, que resulta ser heredera de TODAS las sectas anteriores protagonistas de los bestsellers de moda (rosacruces, iluminatti, Priorato de Sión...)

Los comportamientos de los personajes son de lo más infantil de todo. Parece que estás viendo actuar a una panda de niñatos para los cuales cualquier acto banal de la vida se convierte en una gran aventura y  a los que todo les "asombra". Si Marc es un chico tan viajado, que ha estado en muchos países con Greenpeace, no parece lógico que se le pongan los ojos como platos cada dos por tres, especialmente cada vez que entra en un monumento histórico- artístico. El amorío entre él y la chica (que para eso está )  se ve venir desde que se dice que ella es joven y guapa y él es también joven y guapo; pero no se describe nada en absoluto. Marc se pasa la novela pensando en qué dirá la chica si se entera de que se tiró a su madre (escena  tópica, en la que la madura condesa restaña las heridas del muchacho y termina con él en la cama... ¿A qué nunca lo han visto en ninguna peli?); los demás personajes no tienen ninguna profundidad ni trasfondo. En resumen, actúan de tal manera que parecen tontos o niños de diez años.

Qué manera de desperdiciar un buen personaje histórico en una mediocridad que carece de estructura, de personajes, de lógica, de ingenio y de una documentación en condiciones; llena de escenas tópicas (sexo después de curar heridas; una cama en la habitación reservada por dos personajes, de diferente género, etc, etc); y pésimamente redactada.

Todo esto se podría obviar (con lo que hay por ahí, no mucho mejor), pero es que viola los preceptos de toda novela bestseller que se precie: es  aburridísima.  Y eso sí que es imperdonable. Solo la recomiendo como manual sobre cómo no hay que escribir.

Frases de la obra:

Echó mano de su teléfono móvil, pero recordó que lo había lanzado contra la pared de su habitación y estaba destrozado, así que dejó pasar unos minutos y, haciendo uso de los conocimientos adquiridos en las clases de yoga a las que llevaba años asistiendo, meditó el paso que procedía dar a continuación.

La noticia pareció llegar a sus interlocutores con cierta alegría.

Para colmo, añadió que, muy al contrario, pensaba que su madre tenía una vitalidad que la desconcertaba, pues desde que la conocía, la condesa había mostrado una energía vital fuera de lo normal que, desde hacía años, no veía en su padre.

La sorpresa de Marc fue mayúscula cuando comprobó que aquella gente se puso a trabajar de inmediato sin mediar palabra con ninguno de ellos.

Marc tiró discretamente del brazo del conde y le llevó hasta una reservada esquina para susurrarle que sería importante que toda aquella gente se marchase, a fin de que ellos pudiesen investigar con tranquilidad, porque si encontraban algo, era evidente que debía permanecer en el anonimato, por el bien del caso.

Como el sitio no era muy grande, no tardó en llegar a la convicción de que el baño no había sido el sitio en el cual el cirujano árabe dejó el secreto milenario.

La cara de sorpresa tanto del conde como de sus dos acompañantes puso en evidencia que el joven les había sorprendido, ya que, quizás guiados por la emoción, no habían prestado atención a otras personas presentes en el recinto.

Camino de las habitaciones, Guylaine le soltó en el oído a Marc que su padre estaba realmente exhausto, quizá porque la edad no perdona.

Sin caer en la desidia, el noble les indicó que le siguiesen.

El detective se acercó a la puerta y verificó que estaba cerrada. Guylaine buscó en el interior de su bolso y sacó un manojo de llaves que le ofreció al hombre, indicándole la correcta. Marc entendió que ella quería que fuese él quien abriese y entrase en primer lugar. Era evidente que sentía un cierto temor por lo que pudiesen encontrar dentro de su propia casa.

La llave provocó un fuerte chasquido en el interior de la cerradura.
Marc lo achacó al considerable tamaño de la puerta, que dispondría de un mecanismo de apertura en consonsancia.

Marc le susurró a la mujer que no perdiese los nervios porque, al prestarle un poco de atención al tipo, había observado que tenía una pistola plateada que sujetaba con ambas manos.

-Entra tú primero -le dijo a la mujer, que procedió a introducir la parte superior de su cuerpo por la estrecha abertura para luego pasar el resto.

La cara de incredulidad de los allí presentes le hizo ver al joven que no le habían creído.

Cabizbajo, Pierre Dubois optó por sentarse en el enorme baúl que contenía los artilugios que semanas antes habían encontrado en esa misma sala, puesto que, de alguna forma, era consciente de que había llegado el momento de explicar lo que realmente estaba ocurriendo, porque dada la situación, era evidente que el final estaba cerca.

La atmósfera en el interior de la estancia se enfrió hasta límites insospechados, y la expresión de gravedad del noble dejó entrever que había llegado el momento de sincerarse sin ningún tipo de tapujos.

Miró a la mujer para comprobar el estado en el que se encontraba. Observó que estaba sumida en sus pensamientos, probablemente sin dar crédito a lo que estaba pasando. En pocos minutos, había descubierto que su padre no era en realidad como ella pensaba y que los trapos sucios que manejaba iban más allá de las prácticas usuales, sobre todo, para un hombre que había sido siempre un ejemplo de rectitud y, además, con toda seguridad, estaría acordándose de su madre, que era la única persona que faltaba en aquel escenario que ya parecía un auténtico teatro de polichinelas.

El detective pensó en hablar con el joven y hacerle una propuesta para intentar juntos algún tipo de acción qeu les librase de aquella gente, ya que, en el fondo, cada minuto que pasaba, era más consciente de que su tío no iba a llegar dadas las circunstancias. Se acercó y le susurró que debían plantear  un frente común, a lo qeu Bruno le contestó que no contase con él, pues tenía sus razones, las cuales no estaba dispuesto a revelarle.
La mujer le miró y le lanzó un pequeño guiño indicándole que no se preocupase, porque seguro que también saldrían de esa situación, aunque, a priori, pareciese complicada.

El detective neófito le rodeó con sus brazos, a lo que su tío, un experimentado investigador con decenas de años de ejercicio de la profesión, le respondió tímidamente, sin dejar de levantar la pistola.

La mirada del sobrino le dejó claro que la impresión que le causaron sus palabras le habían dejado al borde del  colapso.
Sin saber reaccionar, Marc notó su propio bloqueo y se apartó, dejando paso a otros hombres que venían detrás de su tío.

Incluso la temperatura había descendido, lo que provocó un ambiente gélido que ayudó a que los pelos de los brazos de Marc se erizaran cuando su tío se aproximó a él  para darle explicaciones.

-Esto parece hecho para pigmeos -le dijo el arqueólogo.
-Cuando se excavó este túnel, la gente era más baja -le indicó.

Guylaine fue a auxiliar a su madre, seguida del conde y de Renaud. El estado de la mujer era preocupante, porque un círculo rojo sobre su pecho evidenciaba que una bala le había alcanzado de lleno.

Al oír las sirenas de varias ambulancias acercándose, Marc sintió un repentino malestar consigo mismo, al haber descuidado el estado de su tío, cuyo aspecto parecía realmente preocupante.

París era un espacio inagotable, una ciudad que, por más que recorriera, le permitiría pasar desapercibido.

No podía estar seguro de dónde se encontraba, porque cuando le drogaron, quedó en una situación de consciencia muy reducida, y, por ello, no era fácil afirmar si estaba cerca o lejos del centro de la ciudad, o incluso si le habían conducido a algún remoto lugar distante de Reims.




Comenta el artículo. Recuerda que los comentarios están moderados y tardan un tiempo en salir. Gracias por tu aportación.

Tags: silvestre ii, papa, magia, baphomet, conspiraciones, aventuras, misterio

Reseñado por reginairae @ 19:36  | Aventura y misterio
Comentarios (29)  | Enviar
Comentarios
Reseñado por Condesa_Beltane
lunes, 06 de octubre de 2008 | 15:04
El libro me había llamado la atención, pero después de leer el comentario... y las frases extraidas de la obra...prefiero no hacer el intento. Sobretodo para evitarme el berrinche de leer lo que las grandes editoriales consideran digno de publicar... Señor que mal repartido está el mundoLlorando
Reseñado por Invitado
lunes, 06 de octubre de 2008 | 17:22
Muchas risasMuchas risasMuchas risas Es hilarante, redacta tan bien como yo loco. Gracias por la información, conozco a alguien que lo iba a comprar, y ya no lo va ha hacer, un primo; y no lo hará porque yo no le dejaré.Guiño
Reseñado por Martikka
sábado, 11 de octubre de 2008 | 15:43
En mi blog escribi un post acerca del miedo de que El Papa Mago fuera una competencia de la novela que estoy escribiendo, ya que el papa Silvestre es uno de mis personajes. Pero después de leer por encima el libro, ver que el autor no ha mejorado desde la ilegible La tumba de Colón, y leer tu crítica, ya no tengo miedo alguno.
En el post,
http://losmanuscritosdelcaos.blogspot.com/2008/10/coincidencias.html
todos comentábamos las coincidencias de que varios autores puedan escribir sobre un mismo personaje o unos mismos hechos, pero por fortuna no ha sido así. El tratamiento que da el autor al papa Silvestre es de 'manual' y las escenas son aburridas y sin mucho sentido. Lo de la organización secreta ya me lo veía venir...muy original, sí señor. Espero que cuando acabe mi novela no tenga ningún problema en publicarla, porque visto lo visto, muchas editoriales editarán dentro de poco hasta las listas de la compra de muchos autores.
Saludos!
Reseñado por reginairae
sábado, 11 de octubre de 2008 | 23:49
Jaja, yo también estoy en un proyecto sobre el tema. Por eso leí el libro... A ver si vamos a coincidir varios el año que viene jajajaVacilando
Reseñado por Invitado
martes, 14 de octubre de 2008 | 15:57
acabo de terminar el libro y suscribo totalmente el comentario , es lo de peor que he leido en mi vida.
una infamia con tapas , patetico.
ridiculo , aburrido , mal escrito , una tomadura de pelo.
Reseñado por Invitado
miércoles, 15 de octubre de 2008 | 14:37
otra perla de este libraco infame.
los malos entran pegando tiros en la habitacion donde estan los protagonistas y atentos a como se les encara el detective protagonista del bodro:
"trago saliva y se decidio a lanzarles una pregunta.
¿puedo saber que haceis? una bala lanzada aqui dentro rebota con seguridad y puede matar a alguien"

esto es textual, ojo y no estoy citando a groucho.
infame como decia....
Reseñado por Invitado
lunes, 20 de octubre de 2008 | 23:46
Pues a mi la obra me ha encantado. No comprendo lo que estáis diciendo, porque yo soy historiador y creo que todo lo que dice es cierto. Los terrores del año mil están documentados en obras como la de Raúl Glaber (monje de la época). Puede haber discusión de si más o menos, pero los hubo. Pienso que la obra está bien documentada, y cuando se habla de Silvestre II, la leyenda está ahí... es normal que el autor hable de ella.
Lo que me ha sorpendido es el largo análisis de Regina, porque si a mí no me gusta algo, me dedico a otra cosa.
Está muy bien escrita, y engancha un montón. Puede que no sea el Quijote, pero también es verdad que nadie ha leído ese libro nunca. En cambio, yo he disfrutado con El Papa Mago. Lo recomiendo.
Reseñado por reginairae
martes, 21 de octubre de 2008 | 0:26
si fueras historiador de verdad sabrías que el terror del año Mil es un mito muy posterior a la época en la que supuestamente se gestó. De hecho, las casi únicas referencias de la época que hay son las de Raúl Glaber que luego fueron tomadas por otros, muchos siglos después, por el cariz romántico del tema. Y por cierto, un historiador de verdad no se basa en un único testimonio para dictaminar algo, necesita varias fuentes contrastadas. Yo sí estudié Historia.
En cuanto al análisis... digo yo que si gasto casi 22 euros en un libro tendré derecho a comentarlo, ¿no? y a quejarme si no ha sido de mi gusto ¿no? ¿No tiene el cliente siempre la razón? Si pago, exijo, así de claro. Y eso de que está bien escrito... por dios, a estas alturas es difícil engañar a los lectores cuando está tan a la vista la evidencia...
Reseñado por Invitado
martes, 21 de octubre de 2008 | 20:25
Sí, me gustó mucho mucho. Sí, soy Licenciado en Historia por la Complutense. Sí, está bien escrita, y sí, engancha un montón.
Cuando dices en tu crítica:
"Buscando críticas por internet descubrí que decían lo mismo que yo diría del Papa Mago, es decir, que el autor no ha evolucionado nada desde su primera obra y aún así siguen publicándolo"
Piensa lo que dices, mujer, y por favor, cuida tus faltas de ortografía...
Pablo.
Reseñado por reginairae
martes, 21 de octubre de 2008 | 20:50
Que enganche o no es opinable, y yo respeto tu opinión (tú la mía, no, claro); que te guste o no, es algo personal, y también respeto que te pueda gustar (¿Acaso yo no puedo decir que no me gustó porque a ti sí te gustó?)... pero NO, NO ESTÁ BIEN ESCRITA, y eso lo ve cualquiera. Por ahí no voy a pasar.
Invito a las personas que tengan dudas que no me hagan caso a mí, ni a mis comentarios; mejor que antes de comprar este libro, si tienen esa tentación, que lo hojeen un poco, unos minutos, varias páginas al azar, y decidan luego libremente si merece la pena invertir 22 euros en él.
Reseñado por Thersuva
martes, 21 de octubre de 2008 | 21:29
Tras la lectura de tu reseña me he animado a reservar en la biblioteca la anterior novela de Ruiz Montáñez: "La Tumba de Colón"...

Ya reseñaré cuando la lea.
Reseñado por Invitado
miércoles, 22 de octubre de 2008 | 8:32
Lo que ocurre es que creo que tú has opinado sobre esa novela sin respeto. Pienso que las críticas literarias deben hacerse respetando a los autores, y pensando que hay muchos puntos de vista. Eso es lo bonito de la literatura. Y de hecho, estoy viendo que aquí en Madrid la novela El Papa Mago se está vendiendo un montón, por lo que creo que estará gustando a mucha gente.
Reseñado por reginairae
miércoles, 22 de octubre de 2008 | 11:37
Absolutamente todo lo que digo de la novela se puede justificar con el propio texto; no digo nada que no sea comprobable por el lector. Decir sinceramente lo que una opina no es falta de respeto, es no mentir ni engañar.Lo que pasa es que hoy en día se miente mucho, apelando a que es "publicidad", y eso tampoco me parece honesto. ¿Criticamos a quien dice la verdad (su verdad, su opinión, discutible, pero sincera) y ensalzamos la publicidad engañosa? No me parece justo.
Y por descontado, vender mucho no es sinónimo de gustar mucho. La gente cuando compra no sabe si le va a gustar el libro o no.Yo digo solo lo que opino, una opinión como otra cualquiera sin más trascendencia, a la que tengo derecho por pagar un dinero que podría haber dedicado a otras cosas. Yo, como lectora, también merezco un respeto ¿O no? Y como lectora exijo un mínimo de calidad.
Y repito que el lector juzgue por sí mismo y mire el libro, que es lo que cuenta. Y si le gusta, pues bien, el libro cumplió.
Reseñado por Invitado
miércoles, 22 de octubre de 2008 | 23:14
Bueno, yo creo que esto es lo bonito de la literatura, que existan puntos de vista.
Ahora voy a comenzar a leer LA PROFECIA 2013, que veo que tambien has hecho la crítica. En fin, a ver si en esa coincidimos. Ya escribiré cuando la lea.
Hasta entonces.
Pablo Aranda
Reseñado por Neville_Brown
jueves, 23 de octubre de 2008 | 20:13
Yo también voy a leer este libro en cuanto tenga oportunidad. El año pasado estuve en Reims y alrededores, y vi la estatua que levantaron en honor al papa Silvestre en su pueblo natal, Aurillac. Maldita manía la mía por los bestsellers Sonrisa Gigante
Veo que este es un blog polémico. Regina, no me lo advertiste. Espero que cuando ponga mis primeras reseñas no se me eche la gente encima como hacen contigo. ¡¡¡Me está entrando miedo!!! Pero lo prometido es deuda Fumador
Reseñado por reginairae
lunes, 27 de octubre de 2008 | 21:14
No te preocupes, Neville, sé que podrás con esto y con todo lo que te echen jajajjjaja Avergonzado
Por cierto, bienvenido al blog.
Reseñado por Thersuva
miércoles, 29 de octubre de 2008 | 0:44
Uf, qué mal rollito con esta novela.

Menos mal que venía a comentar que he decidido no leer "La Tumba de Colón", por lo de evitar lo que quizá podría considerarse ensañamiento...

Por cierto, bienvenido, Neville, estoy deseando leer alguna reseña tuya, a ser posible de un best seller de moda. Sonrisa Gigante
Reseñado por reginairae
miércoles, 29 de octubre de 2008 | 0:55
Sí, la verdad es que viendo estas cosas dan ganas de hacer como hacen los demás: mentir, pelotear a otros autores y blogs para que te pongan bien (doy para que me des), engañar a toda costa (para vender, es lo único que cuenta, no nos engañemos, la excelencia hoy en día importa un pepino)... Se ve que esto es lo que te hace una persona aceptable.
Si me da un repente voy y quito la reseña y punto... Una pena de las casi 480 visitas que ya tenía... Total, para ponerse cinco estrellas ya tienen la Casa del Libro... Sonrisa GiganteSonrisa Gigante
Reseñado por Thersuva
miércoles, 29 de octubre de 2008 | 1:01
Y lo peor es que encima no son inteligentes, porque podrian aprovechar para poner comentarios positivos y razonados sobre las novelas en lugar de ensañarse con una reseña que es simplemente una opinión más.

Regalo esta sugerencia generosamente a autores, editores, amistades, familiares y fans en general de las novelas reseñadas.
Reseñado por Invitado
jueves, 30 de octubre de 2008 | 15:31
Pues yo la he leído y coincido totalmente con la crítica. La novela es malísima. En estructura, en literatura, en la construcción de frases gramaticales, en verosimilitud de los personajes. Silvestre II es un atrezo dentro de la historia. No es una novela histórica. Los diálogos se aprevechan para dar explicaciones supuestamente históricas que parecen sacadas de un folleto de guía turístico.La protagonista habla como si el detective fuese tonto, claro que el pobre lo parece. Simplemente el hecho de que se encarge una investigación de una desaparición cuando el conde se ha ido dejando una nota de puño y letra es ya un tanto absurdo. Como dice la crítica se mezcla un tipo de diálogo con otro y los personajes, sus voces,no se corresponden con los supuestos conocimientos que deberían tener. La excavación en las ruínas es de locos. Llegué, vi y vencí, eso es lo que hace el grupo de excavadores.El final no tiene desperdicio y lo de Gaya está más que trillado.
Reseñado por Invitado
miércoles, 12 de noviembre de 2008 | 17:13
Totalmente de acuerdo con Regina: lo peor que he leído nunca y lo he tenido que hacer por obligación (y no digo nada más). Terrible, no se salva nada de la quema: ni trama, ni personajes, ni ambientación, ni documentación (ha cogido literalmente la wikipedia)... Y no tiene que ver con que te guste o no el género porque la intriga es nula. Eso sí, la confección de las frases las debe haber hecho la "cabeza parlante" del papa Silvestre II porque parece que mete en moldes de sujeto, verbo, predicado, oración subordinada relativa (el cual, la cual, los cuales) lo que va a escribir en el párrafo.
Otra frase patrimonio de la humanidad: tras recibir una paliza de muerte, el protagonista dice... "No sabía por qué, pero un extraño instinto le había encendido las alarmas, como les ocurre a los superhéroes en los cómics de ficción" (y no lo dice con ironía: ¿qué necesita? ¿una carta certificada?)
Reseñado por Invitado
domingo, 08 de febrero de 2009 | 20:23
Esta novela debe incluirse en el programa de estudios de cualquier Facultad de Letras para mostrar a los alumnos lo que NO se debe hacer cuando escribes un libro. Ostras, es que es muy malo... loco

PD: Yo también fui engañado por el título.
Reseñado por Invitado
miércoles, 25 de marzo de 2009 | 1:02
Tiquismiquis es poco, el libro es excelente!!! Allá de aquellos que leen un libro buscandole los errores de estructura en lugar de disfrutar de la trama, que es genial!!! La persona que opina de ese modo, me parece que no debe disfrutar de nada en la vida, "ya que" a todo le debe encontrar defectos!!!
Reseñado por Ruben
viernes, 17 de abril de 2009 | 0:02
Menos mal que alguien comparte mi opinión, Regina. Suscribo cada una de tus palabras, es más, me asombra que haya comentarios afirmando que este libro es bueno con lo evidentemente infumable que es. El escritor hace tal alarde de falta de respeto y de vergüenza que me creería que ha firmado la novela por haber perdido una apuesta.

A los que os ha gustado, sólo os puedo decir que me alegraría que un libro realmente bueno llegara a vuestras manos. Bueno, ni siquiera hace falta eso, con que el libro fuera medianamente normalucho ya estaríais leyendo algo de mayor calidad que El Papa Mago. ¡Qué auténtica desfachatez y sinvergonzonería! Aún sigo sin creerme que se haya publicado.

Saludos a todos.
Reseñado por Invitado
lunes, 04 de mayo de 2009 | 17:07
totalmente de acuerdo con ruben , que se publique una basura de este calibre....es increible.
Reseñado por Invitado
lunes, 18 de mayo de 2009 | 11:50
Acabo de terminar el libro comentado . Lo empecé con bastante ilusión, pero página a página la misma fue desapareciendo. No entiendo como se pueden publicar libros de este tipo.
Reseñado por Invitado
martes, 26 de mayo de 2009 | 0:31
Aùn no he leìdo la obra, pero tengo curiosidad por hacerlo y voy a iniciarla, estuve leyendo sus crìticas, las respeto, tenemos el derecho y la libertad de hacerlo, pero opino que no todas las obras son esccritas para concursar o ganar premios, quiero decir que son diferentes pùblicos, de diferentes niveles socio - culturales a los que va dirigido, una obra no se publica para un determinado grupo de lectores, entendidos y experimentados en la materia sino que es extensible y amplio el pùblico al que va dirigido, dentro de ese contexto, encontraremos gente que se està iniciando o afirmando en la lectura, a la cual, no le podemos quitar esa determinaciòn con crìticas tan censurables, como quien dice esa obra no sirve, està mal escrita o no debiò ser publicada, acuerdense que algunos leen por hobby, otros por profesiòn y hay de todo. Gracias a todos.
Reseñado por Invitado
viernes, 17 de julio de 2009 | 12:41
Hola a todo el mundo.
El libro en cuestión me llamó mucho la atención hasta que leí la reseña de Regina. Aún así decidí darle una oportunidad. Yo lo tengo fácil, pues mi padre posee una librería y tengo acceso a los libros, así puedo leerlos sin llegar a gastarme el dinero de antemano. Si un libro me gusta mucho lo compro. Debo decir que no pasé de la 5ª página debido a la pobre redacción. Yo leo por hobbie, y me gustan casi todos los géneros (salvo las novelas romanticonas) y debo decir que tampoco soy muy exigente. Pero libros como éste hacen daño a la literatura. Con razón hay personas que con sólo pensar en las palabras "Best Seller" se hechan a temblar. Sólo quería dajerles mi humilde punto de vista y mi opinión al respecto. Un saludo.
Ismael
Reseñado por Invitado
miércoles, 07 de octubre de 2009 | 12:09
¡Dios mío!
Es el primer libro en muchos años que dejo sin terminar. Me parece increíble que haya editores dispuestos a invertir tanto dinero en la carísima publicación de algo tan malo. ¡Con la cantidad de talento escondido que hay por ahi!
Sólo me alegro de no haber comprado el libro, porque lo saqué de la biblioteca.