jueves, 14 de diciembre de 2006
Die Farbe Blau
Editorial: Maeva
Colección: Grandes Novelas
400 páginas
19 €

El delirio de Rembrandt, de Jörg Kastner

Argumento:

En el Amsterdam del siglo XVII, el joven vigilante en la prisión y candidato a pintor Cornelius Suythof presencia cómo un comerciante acusado de haber asesinado a su familia aparece suicidado en su celda, Ossel, el mejor amigo de Cornelius, y compañero de trabajo se lleva a su casa un cuadro, pintado al estilo de Rembrandt. Poco después es detenido por asesinato y ejecutado, el cuadro desaparece y Suythof decide investigar por su cuenta.

Comentario:

Novela sencilla en que lo más destacado es la aparición del pintor Rembrandt Van Rijn como parte importante de la trama.

En caso de leerse la contraportada, y es difícil no hacerlo antes de decidir hacerse con la novela, ya se conocen la mayoría de las escasas sorpresas de una trama tópica sobre cuadros, confabulaciones, una secta con origen en el pasado, un cuadro que...

El protagonista es un joven carcelero testigo de la detención de un hombre tras asesinar a su familia, el posterior suicidio de este y lo que sucede cuando uno de sus compañeros se lleva a su casa un cuadro que el hombre tenía en su celda.

A partir de ese momento, las muertes se suceden y Cornelius, mayoritariamente mediante casualidades insostenibles, va investigando lo sucedido, se encuentra a la gente adecuada, está en el lugar oportuno y hace las deducciones obvias para ir avanzando entre atentados contra su vida, sospechas de un policía que aparece de vez en cuando para salvarle oportunamente o encuentros reveladores.

La trama no ahorra conspiraciones, más crímenes, enemigos astutos la consabida y mencionada secta seudo religiosa, algún incendio, mujeres buenas y malas, romance, y algunas cosas más relatadas con monotonía, sin aportar novedades al género, avanzando de forma previsible, cansina y lastrada por una traducción (quizá era así también en el original) que utiliza términos y frases hechas de la actualidad en una novela situada hace varios siglos, lo que acaba con la escasa credibilidad que pudiera deparar la lectura.

En resumen, sosa, previsible y más que olvidable, no aporta nada nuevo, no merece la pena ni siquiera por la recreación de la época o la aportación sobre la vida de Rembrandt.

A su favor se puede decir que es tan ligera que se lee casi sin sentir, aunque tampoco deja huella ni recuerdo.



Web de Kastner, en alemán


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