Editorial: Plaza & Janés
400 páginas
19 €
Argumento:
Biografía humana y profesional de Pilar Miró.
Comentario:
"¿Por qué no escribes un libro sobre mi madre y así me entero de quién fue?", sugirió Gonzalo Werther Miró Romero al crítico de cine Diego Galán:
"Tengo cartas, documentos, sus diarios... Mi madre lo guardaba todo, cualquier papel que pasaba por su mano... Si aceptas el envite, te los dejo".
Así, el autor relata la vida de la cineasta desde el comienzo hasta el conocido final, y para ello recurre a capítulos cortos (que se van haciendo más amplios) con títulos indicativos de los temas que trata, como los de las películas dirigidas por Miró.
Además incluye acontecimientos del momento que relata para situar la acción en un contexto histórico tanto mundial como nacional, así como la evolución de la situación política y social y la de RTVE.
Aunque el autor cuenta con los diarios de la directora, apenas utiliza unas frases sueltas, referidas sobre todo a estados de ánimo de la protagonista, prefiriendo recurrir a recuerdos propios (pocos) o de las personas que trabajaron con Miró junto a un relato desapasionado de hechos como el problema con la compra de ropa que tuvo cuando era directora de RTVE y el posterior juicio público y legal a que fue sometida Pilar Miró,
También se comenta su compromiso político y posterior desilusión con el PSOE Y Felipe González.
La mayor parte de los hechos relatados son conocidos en mayor o menor nivel, por lo que el autor se limita a presentarlos y "justificarlos" o dar la versión de la afectada y sus amistades con una prosa algo fría y desapasionada.
Se comenta el conocido temperamento de Miró, los arrebatos de mal humor durante los rodajes de sus películas, la tendencia a despedir a alguien en cada una, el perfeccionismo casi enfermizo al ambientar los decorados, el intenso compromiso personal y autobiográfico en la mayoría de sus guiones o el afán de conseguir intérpretes internacionales para trabajar en sus largometrajes.
En la faceta como directora se ahonda en rodajes como el de "El Crimen de Cuenca", propiciada por el empeño del actor Jason Miller (Karras en "El Exorcista"), donde se resalta la "tortura" a que sometió al actor José Manuel Cervino durante los momentos de espera entre tomas o su idea de que los personajes que finalmente interpretaron Cervino y Daniel Dicenta los realizasen Alan Bates y Oliver Reed, que la habían fascinado en "Mujeres enamoradas", de Ken Russell.
O el rodaje de "Beltenebros", uno de sus mayores éxitos, para la que quería a un Anthony Hopkins a punto de hacerse famoso con "El silencio de los corderos", teniendo que aceptar finalmente a Terence Stamp ("El coleccionista", "Priscilla, reina del desierto"), empeñado en interpretar a Darman, con quien se identificaba tanto que hasta se sometió a un "tercer grado" con la directora para conseguirlo.
Quizá sea la faceta como realizadora, primero de TV (se relatan sus triunfos en RTVE, sobre todo el de "La pequeña Dorrit", de Dickens, con Ana Belén) y después de cine, en la que se encuentran las anécdotas más interesantes de un libro que se lee con facilidad, incluso con agrado, aunque deja un sabor a poco.
Esto puede ser por la escasa atención que se dedica a su vida personal, haciendo apenas una lista de sus numerosos romances, en ocasiones sin dejar claro si se trató de una amistad o algo más y, por supuesto, sin revelar la paternidad de su hijo Gonzalo.
La conclusión a que se llega, más por decirlo el autor que por mostrarse, es que Pilar Miró fue una persona contradictoria que, quizá condicionada por una enfermedad cardiaca que conoció muy pronto, quizá por ser una mujer que intentaba triunfar en un mundo de hombres, fue implacable en público (dicen que en privado era muy insegura y vulnerable), de un perfeccionismo enfermizo, autodestructiva, siendo ella misma su más terrible enemiga.
En resumen, aunque hay momentos y anécdotas de interés en lo cinematográfico y menos en lo personal, se echa en falta un mayor compromiso por parte del autor, posiblemente demasiado amigo de Miró, para contar algo realmente interesante, resultando incompresible la escasa utilización de los diarios de la realizadora, quizá por demasiado personales o confusos, aunque con unas notas explicativas quizá hubieran sido más interesantes que esta biografía que no pasa de correcta y entretenida, nunca apasionante.
El libro incluye fotos personales y profesionales de Pilar Miró, aunque se echa en falta un listado de personajes mencionados con las páginas en que se hace, como es habitual en este tipo de obras.
Aquíse puede leer el Primer Capítulo del libro
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