viernes, 22 de septiembre de 2006
Tigana, 1990
Editorial: Círculo de lectores
Traducción: Teófilo de Lozoya
Género: fantasía, aventura
520 páginas

Tigana, de Guy Gavriel Kay


Argumento:

La península de la Palma está dividida en dos reinos, gobernados por dos magos tiranos. Un grupo de personas intentan acabar con el poder de ambos además de buscar reivindicación para ofensas cometidas en el pasado y relacionadas con Tigana.

Comentario:

Es difícil comentar un libro sin poner ejemplos ilustrativos, pero en este caso revelarían antes de tiempo algunas de las sorpresas y emociones de la historia...

"Tigana" es una novela de fantasía adulta en que la magia apenas está presente, tomando protagonismo el habitual escenario medieval y el grupo de personas que intenta liberar a su mundo de la tiranía.

Al principio la historia se centra en el joven músico Devin, un personaje clásico, muchacho ingenuo que se ve envuelto en una aventura casi de iniciación que cambiará su vida tras encontrarse con los igualmente clásicos Alessan y Baerd, dos hombres adultos que sirven tanto de figura paterna como de ejemplo a seguir y a cuya misión, que va más allá de librar a la Palma de la tiranía, se suma el joven.
Como última componente está Catriana, también cantante, que establece la que parece típica situación de tira y afloja con Devin.

Otros personajes que se unen al cuarteto (que tiene más de lo que parece en común) son Rovigo ( y su familia, sobre todo una de sus hijas, Alais) o el mago sojuzgado Erlein.

Entre los "villanos", Alberico apenas tiene entidad, siguiendo todos los tópicos del género: sólo le interesa el poder.

Sin embargo Brandín de Ygrath, el otro tirano y mago, se acaba erigiendo como el verdadero protagonista de la historia debido a su humanidad, a la intensidad de sus emociones y a los motivos para lo que hizo dieciocho años atrás, y que le mantiene tan prisionero como a sus víctimas.

Brandín y una de sus concubinas, Dianora di Certando (con quien mantiene los diálogos más brillantes de la historia) son seguramente los personajes más interesantes y complejos, eclipsando de alguna manera a los héroes más habituales de este tipo de aventuras (Devin, Alessan, Baerd...)

El comienzo de la novela es ejemplar. El autor recurre en los primeros capítulos a las típicas charlas de taberna en que diversos personajes se informan entre sí de la situación de la península y de los cambios que se aproximan tras la muerte en el exilio de Sandre, duque de Astibar, un enemigo de los tiranos venido a menos.

Así, la ambientación y "visualización" de la Palma, y sus diferentes divisiones y conflictos se presentan con estilo e interés, sin forzar explicaciones pesadas y mal insertadas en el texto.

La historia transcurre con fluidez y momentos álgidos que incluyen sorpresas, como el velatorio de Sandre, pleno de emoción, que va aumentando con una visita a prisión o el impactante descubrimiento (hacia la página 200) de qué es Tigana y su importancia en la trama.

Sin embargo, hay escenas que se dirían de relleno, que alteran el ritmo de la narración y cuya omisión no cambiaría la comprensión de la obra, como el relato de cómo llega Devin hasta el lugar del funeral de Sandre, o las divagaciones de Dianora sobre su pasado, repetitivas para hacer hincapié en que tiene un hermano del que no se da el nombre. Como es obvio, tanta insistencia hace pensar, y tampoco hace falta demasiado esfuerzo para deducir la identidad del susodicho, por puro descarte.

Estas dos escenas y algunas charlas de Dianora en la corte de Brandín, tanto con su sirviente eunuco Scelto como con otros personajes, sobre todo de política, resultan casi pegotes que, a ratos, hacen cansina la lectura.

Otros pasajes poco afortunados, en este caso porque hay bastantes emociones y sorpresas naturales sin tener que recurrir a ello, son las tramposas escenas sobre el destino de Catriana y Dianora en diferentes momentos de la aventura, que el autor alarga en exceso, además de demorar la resolución metiendo entre medias texto de puro relleno.

Da la impresión de que el prestigio que tiene Tigana dentro del género se debe sobre todo a la idea central: lo que es Tigana y lo que significa como símbolo de libertad, de identidad, incluso de patria e Historia, de reivindicación.

Esta idea tiene tanta fuerza que supera los baches argumentales y el tópico desarrollo de algunos personajes (aunque, repito, Dianora y Brandín destacan) llegando a momentos de intensa emoción (la primera vez que se pronuncia la palabra Tigana...) que logran conmover, situando esta novela entre las clásicas del género fantástico.



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Otras portadas de Tigana



Notas y curiosidades:


- Actualmente "Tigana" está descatalogada en España, siendo posible encontrarla únicamente en saldos o bibliotecas.

- En tiempos de la extinta "Cyberdark" se solían alcanzar precios de más de 60€ por un ejemplar de la novela.



*** T ***


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Reseñado por Thersuva @ 0:00  | Fantasia, CF y Terror
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Comentarios
Reseñado por Joana Pol
jueves, 16 de agosto de 2007 | 19:41
Se necesita valor y honestidad para reseñar una obra que según muchos es un icono, pero creo que, a pesar de que muchos podemos no compartir las opiniones expresadas por los reseñadores, al menos hacen gala de las dos cualidades arriba mencionadas, además de otra muy importante a la hora de expresar una opinión fiable: independencia.

Hablando de la novela en cuestión, hace ya mucho tiempo que la leí, y lo que permanece en mi memoria son los personajes de Brandín (un malvado muy humano), y Dianora (una heroína que al final no cumple con su destino heroico). Me parecieron unos personajes buenísimos. También me gustó mucho el enano bufón, y lo que al final se desvela que representa.

Lo que no me gustó fue el personaje supuestamente principal, y la falta de una historia de amor que lograra conmoverme. Lo más parecido es la relación entre Dianora y Brandín, y no me pareció realmente una historia de amor, sino de dependencia.
Reseñado por Thersuva
viernes, 17 de agosto de 2007 | 2:13
Hola, Joana:

En cuanto al escaso interés del protagonista, Devin, o incluso sus acompañantes, Alessan y Baerd, comparto tu opinión, son bastante convencionales y previsibles.

Veo que hemos coincidido en la preferencia por otros, como Brandín y Dianora, más "originales", y creo que tienes bastante razón en que su relación se basa sobre todo en la dependencia.

En cuanto a tus amables palabras, en mi caso más que valor es inconsciencia: creo que nadie lee lo que escribo, aunque comienzo a temer que pueda estar equivocada, por lo que he releído el artículo y he corregido un par de erratas que se me habían colado, por si acaso...
Reseñado por Joana Pol
sábado, 18 de agosto de 2007 | 3:42
De Guy Gavriel Kay me gustó muchísimo su trilogía "El tapiz de Fionavar". En esa obra los personajes eran increíbles, cada uno con una personalidad muy definida. Además, la novela enlazaba con un tema que siempre me ha apasionado: la leyenda artúrica y el triángulo amoroso. Las escenas sensuales están muy logradas, y digo "sensuales" y no "sexuales" porque, desgraciadamente, hoy en día muchos autores recurren más a la pornografía que a la sensualidad. No es el caso de Guy Gavriel Kay: logró sonrojarme sin incomodarme.

Ya que hablamos de Tigana y no de "El tapiz...", mencionaré un personaje que me pareció buenísimo, y me dio mucha rabia que desapareciera tan pronto: el hijo homosexual de Sandre. Culto, refinado, retorcido, inteligente y un ideal por el que arriesga su vida.

Seguramente este libro merece una relectura por mi parte. Esperé demasiado de él y me enfrenté a sus páginas totalmente deslumbrada por "El tapiz de Fionavar". G.G. Kay es un artista.
Reseñado por Thersuva
sábado, 18 de agosto de 2007 | 12:42
Yo también leí "El tapiz de Fionavar", y antes que "Tigana", de hecho unos cuantos años, por lo que apenas recuerdo detalles, excepto que me gustó mucho, en parte por la relación que mencionas con la leyenda artúrica, que me interesa desde que ví de niña la película "Camelot", 1967, de Joshua Logan y. como Vanessa Redgrave/Ginebra, no sabía si enamorarme de Lancelot/Franco Nero o de Arturo/Richard Harris.

Aún tengo por leer la obra de T. H. White, que nunca me decido a sacar de la biblioteca por su considerable grosor, pero seguro que acabaré leyéndola.

El cuanto a "Tigana"... Te agradezco que me hayas recordado (imposible poner todo en un artículo) el personaje de Tomasso, el hijo de Sandre, cuya desaparición al final de la primera parte, siendo tan emotiva y dramática encontré, cuando menos, prematura. Era un personaje interesante muy desaprovechado.

De GGK también tengo pendiente la lectura de "Los Mosaicos de Sarantium", sólo me falta tiempo.