domingo, 10 de septiembre de 2006
Trilogía del Cristo Clonado I y II:
James BeauSeigneur
Editorial Martínez Roca


A su imagen

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Traductora: Alicia Frieyro Gutiérrez
510 páginas


El nacimiento de una era

El nacimiento de una era
Birth of an Age
Traductora: Alicia Frieyro Gutiérrez
322 páginas


NOTA IMPORTANTE: la autora de la crítica respeta todas las creencias, aunque sea atea. Ha comentado los libros como si fueran de ficción, que quede claro.


Argumento:

Decker Hawthorne, un periodista de provincias, recibe el encargo de cubrir las investigaciones sobre la autenticidad de la Sábana Santa de Turín que realiza un grupo de científicos, entre los cuales está el ateo Harry Goodman. Cuando el científico descubre que en el lienzo han quedado algunas células vivas, se abren nuevas posibilidades, incluida la clonación de Jesús... Y, cómo no, a ello se ponen... Pero el panorama internacional está que echa chispas, y aún se pondrá peor...


Comentario:

Solo he leido dos de los libros de la trilogía del Cristo Clonado (el tercero sale en octubre), pero he decidido comentarlos los dos conjuntamente, dada la unidad sustancial y de argumento. Es más, yo diría que estas novelas no deberían haberse dividido, ya que no hay nada en absoluto que justifique su existencia como obras independientes. La acción que se narra en ambos tiene una continuidad total, sin saltos ni cambios de estilo o tema.

Literariamente, no vale mucho. El estilo es peor que si fuera de bestseller: prosa aséptica, meramente informativa; aire de reportaje periodístico más que de novela; personajes más planos que un folio a los que ni los peores cataclismos conmueven; técnicas de introducción de la acción tan burdas como describir las actividades y casi la vida al completo de testigos de las catástrofes, totalmente irrelevantes para la trama; falta absoluta de emoción en las descripciones, tanto que te quedas fría incluso ante hechos gravísimos que no transmiten el menor sentimiento, ni siquiera de fascinación o admiración; una trama que copia casi literalmente los hechos del Apocalipsis y de los Evangelios (la vida de Christopher, el Cristo clonado, reproduce muchos episodios de la vida de Jesús, incluidas resurrecciones, curaciones milagrosas y demás), que se han variado o actualizado para darles un cariz algo más "científico"; tediosos relatos de sesiones del Consejo de Seguridad de la ONU e intrigas "palaciegas" y políticas varias, por no mencionar, páginas y páginas de geopolítica y movimientos estratégicos en diferentes guerras (indescriptible la invasión rusa de Israel)... El ritmo es totalmente irregular, lleno de altibajos, digresiones (el secuestro de Decker en el Líbano), destacando unas últimas 50 páginas del primer tomo realmente soporíferas y que solo se pueden soportar leyendo en diagonal (o no leyendo, porque tampoco cuenta nada que afecte a la trama mucho). Curiosamente, el autor utiliza hasta la saciedad la elipsis para cubrir amplios periodos de tiempo ("Ocho años más tarde..."), aunque los personajes siguen sin mostrar cambios apreciables de personalidad; son casi como robots inmutables e inmunes a toda emoción. También es verdad que no tienen mucha personalidad, así que es difícil que la cambien.

Siendo su valor literario tan mediocre, solo cabría salvarlo por el argumento o por el interés que despertara su supuesto mensaje, pero también ahí encontramos tales despropósitos que sería casi imposible describirlos todos en un comentario. Claro que esto ya es más opinable, y va en gustos. Si eres un fanático de la geopolítica, de la política-ficción, de la Biblia, de la New Age, los libros con tema religioso y todo eso, pues seguro que este libro te vuelve loco. Si te gustan las historias lisérgicas, y disfrutas descubriéndo qué nuevo desbarre se le ocurre al autor, este también es tu libro (solo tienes que leer en diagonal lo que no interesa) El final es delirante total, con un panegírico de la anarquía, el ateismo, los extraterrestres y la meditación trascendental, y un odio a la religión judía y cristiana, que parece fruto de una sesión hippie con drogas o algo. Esto redactado en tono de humor tendría que haber quedado chulísimo, pero no, nada, va en serioooooo.

Una vez llegada a ese punto no puedes creer lo que has leído, y mucho menos, conociendo las credenciales del autor (partido repúblicano de los USA, posible fundamentalista cristiano, que ha trabajado en la Administración Bush), ya que, como apuntaba arriba, defiende con vehemencia la New Age, y tacha a Yavé de tirano, cruel, asesino y de todooooo lo malo, y entonces, solo se te ocurren dos opciones: una, en el tercer libro nos hará una vuelta de tuerca (que ya viene en el Apocalipsis, todo sea dicho de paso) y nos demostrará que de eso nada, que nada de no adorar a Dios, que eso son cositas del Demonio; dos, el autor no es quien dice ser... Me inclino por lo primero, ya que BeauSeigneur incluye una nota al inicio donde pide a las personas devotas que no hagan juicios precipitados antes de lapidarle y "esperen al final". Así que el "mensaje" es de temerse, no me lo quiero ni imaginar... (la ONU mala, la New Age, mala, la clonación, no digamos; USA bueno, los judíos también buenos; Francia y los rusos malos; las armas atómicas buenas...)

En resumen, una trilogía con mucha paja, datos innecesarios, delirio religioso, documentación ciéntifica y geopolítica abundante, etc, que podría haber mejorado con algo más de emoción, un estilo más literario (no tanta "cita biblica" y "nota a pie de página", por favor, que esto no es una enciclopedia), personajes de verdad, la mitad o menos de las páginas, y sobre todo, si no tomara tan al pie de la letra lo que dice el Apocalipsis (es prácticamente una crónica periodística del asunto) lo cual lo hace previsible (damos por supuesto que la gente CONOCE EL APOCALIPSIS). Pero lo que realmente pone los pelos de punta no es lo que cuenta el libro, sino que el autor cree que eso sucederá. Bueno, todo el mundo tiene derecho a creer lo que le apetezca, pero... Léase esta entrevista:

Extracto:

" ¿Tiene una visión de la humanidad tan apocalíptica como refleja en su novela?

He creado mi historia alrededor de hechos descritos en el Apocalipsis. No digo que lo que cuento vaya a ocurrir, pero creo que hechos muy similares a los que describo en la novela ocurrirán."

O este reportaje:

Extracto:

"Aun así, las consecuencias de todo ello dejan un panorama desolador y nos hacen desear que mejor que no se cumpla todo lo que dice. «¿De verdad querrías evitar la clonación de Jesucristo si fuera posible? Es una técnica que existe y es imposible prevenir que suceda algo así. Aunque creo que lo que sí es inevitable es la llegada del Apocalipsis. En todos los sentidos: a medida que avanzas en la lectura de las novelas te vas dando cuenta cómo se está desarrollando», afirma serio. Su mujer va guiando sus contestaciones. «Es muy importante que el lector sepa que no todo sale de mi imaginación. Si creemos en la Biblia, y muchos millones de personas lo hacen, tenemos que creer en lo que narra. Y el Apocalipsis es una parte. Yo sólo lo he descrito»."

En fin...

El autor con dos amigos...
El autor, con Bush y Reagan...
Esta foto ya lo dice todo...




Si te da pereza leer el libro, no te preocupes, yo te lo cuento, con spoileres y detalles... Solo para curiosos. Así que si aún tienes ganas de leer esta novela... no sigas con el comentario....

EL CRISTO CLONADO PARA VAGOS


El caso es que la novela empezaba de una forma no voy a decir "apasionante" porque todo ese rollo de la Sábana Santa está muy visto, pero si al menos prometedora con el tema de la investigación del lienzo, las dataciones, las diferentes hipótesis. El autor demuestra ahí estar bastante mejor informado con la ínclita Julia Navarro, sobre todo en temas religiosos (algo que se repite a lo largo de toda la novela, con exhaustivas citas bíblicas y de textos judaicos, etc). Pero bueno, se puede tolerar toda la información histórica, científica, médica... Eso llega hasta que Decker se da cuenta de que Christopher (qué nombre tan adecuado e "ingenioso", significa "portador de Cristo" en griego), el niño que Goodman ("hombre bueno", en inglés) asegura que es su sobrino nieto, es en realidad el clon de Jesús. El autor, con cierta tendencia al discurso explicativo, nos pone al tanto de las investigaciones del doctor con las células de la Sábana (células C, ejem), que incluso le van a reportar el Nobel (esas células son la pera limonera, curan el cáncer, y todo, y solo hace falta meter su ADN en el virus del resfriado común para facilitar su transmisión)

De pronto, el autor deja esta trama y nos envía con Decker y su amigo Tom Donafin a cubrir las guerras de Oriente Medio. En el Líbano son secuestrados por Hezbollah (sic) y allí pasan TRES AÑOS. Esta parte, profusamente descrita, podría habérnosla ahorrado el autor haciendo uso de sus maravillosas elipsis, pero no, desea que vivamos en nuestras carnes el mismo calvario que Jesús, y no nos ahorra el relato de las miserias de los secuestrados, que incluso tienen que demostrar que no soy judíos bajándose los pantalones (ya saben, los hebreos están circuncidados). Menos mal que el clonado se le aparece en sueños a Decker y lo libera para que pueda escapar de los palestinos.

Pero cuando todo parece ir bien, y el protagonista se reune por fin con su mujer e hijas, sucede algo totalmente absurdo: una mañana, al despertar, resulta que millones de personas están muertas del todo, así sin motivo, ni razón aparente. Así que Decker pierde mujer e hijas, claro. El libro tampoco es parco haciendo el recuerdo de víctimas, con una detallada estadística por países, que poco nos aclara y de nuevo esos interminables y repetitivos testimonios de "Estepona. España. Fulanito Pérez, campesino, se encontraba fumigando unas vides, a altas horas de la madrugada, para fastidiar a su suegra, que recientemente se había ido a vivir con ellos, cuando...". Yo pensaba que a llegar el final del libro se nos explicaría la razón del Desastre (así de imaginativo es BeauSeigneur con los nombres, aunque lo de Desastre igual era una alusión encubierta a su obra), pero nada... La consecuencia de todo es que a Decker le empaquetan al Christopher, que tiene unos sueños rarísimos donde recuerda cuando lo crucificaron y cuando estaba ante Pilatos.

A partir de ahí empiezan los movimientos geopolíticos que tanto fascinan al autor (y tanto aburren a la lectora). La cosa se pone fea en Israel (voladura por parte de los terroristas palestinos del Muro de las Lamentaciones; posterior respuesta judía, volando la Mezquita de Omar), con un ataque combinado de los pérfidos árabes, así que los rusos deciden invadirlo "pacíficamente" para evitar males mayores. La carcajada es mayúscula cuando lees que según el autor, el verdadero y truculento plan ruso no es lograr la paz, sino lanzar desde Israel un ataque sobre las naciones vecinas PARA QUEDARSE CON EL PETRÓLEO DE LA ZONA. Delirante: ¡eso es lo que hizo USA! Pero lo mejor es la manera cómo los judíos se libran de los rusos: ¡enviándoles misíles con bombas de neutrones a fin de que solo se destruyan las personas y permanezca el material y las armas! Lógicamente, y dado que el autor ya nos ha remarcado que los judíos son la RAZA SUPERIOR (según él, está mucho más evolucionados que el resto de la humanidad, ya que nunca se ha mezclado con otras razas y culturas, ejem), no les resulta difícil vencer a tan avieso enemigo, a quien le sale el tiro por la culata cuando trata de responder a la agresión enviando más bombas. La vieja Rusia queda, pues, arrasada por las bombas nucleares, que les estallan a ellos, y no a los israelies. En el libro se nombra a Yelsin, Putin y Gorbachov, aunque no especifica rangos y poderes, ni responsabilidades. Debe de ser que le sonaban los nombres de algo y los metió ahí, en el batiburrillo, para crear ambiente.

Pero la guerra ruso-árabe-israelí es importante por otro motivo. Tom Donafin, el amigo de Decker que fue liberado con él, había ido a cubrir las acciones militares, con tal mala suerte que le cayó un MIG encima. Todos le dieron por muerto, como cabría de esperar en una coyuntura semejante. Crasísimo error. Porque Tom era la reencarnación de un personaje bíblico importante que ya diremos más adelante. El rabino Saúl Cohen, sabedor de este hecho tan relevante, lo salva y se lo lleva con él y dos hermanos judíos. Es curioso que al tiempo que reafirma la superioridad de la raza judía, el autor remarca que son profesos de una falsa fe, y que solo los llamados "judíos mesianicos", es decir, que creen que Jesús era el Mesías (vamos, dicho llanamente "cristianos") tienen la razón. Llamativo que de los musulmanes no se diga nada al respecto de su creencia.

El tal Saul Cohen se considera así mismo reencarnación de Elías (hay otro personaje amigo de Christopher, un tal Milner, que sabe que no es cierto, ya que Elías es ÉL), y como Dios los cría y ellos se juntan, no tarda en aparecer un tipo raro llamado Juan (de dos mil años de edad) que dice ser uno de los discípulos de Jesús (el autor del apocalípsis, según algunos) y que monta con Saul un tinglado de 144.444 hombres vírgenes (¿dónde encontrarían tantos?) marcados con la señal de Yavé y todo eso, y empieza a profetizar todo tipo de catástrofes y plagas y la de Dios, nunca mejor dicho.

El autor salta de un tema a otro, y cuando no describe las tediosas intrigas en el seno de la ONU (una organización ligeramente diferente de la que conocemos) en la lucha por el poder, las guerras atómicas (sí, hay otra más, en este caso entre India y Pakistán, aunque los pobres chinos también se ven afectados); los sueños surrealistas de Christopher; una escena en la que la ONU regala a Israel el Arca de la Alianza (sic), etc, etc, se nos desmarca con una visita de Decker a un grupúsculo de meditación incrustado en la ONU también. Y es que al parecer, ese grupo (Lucius Trust), liderado por una especie de vidente lidera las fuerzas del buen rollo, de la New Age, y trata de extender sus ideas y prácticas de proyección astral, meditación y flower power a la humanidad, de una forma sutil, por supuesto, que se trata de la ONU y la gente no sabe lo que le conviene (lo hacen a través de películas, canciones, libros, filosofías, etc que actúan sobre la mente y se nos citan algunas: Star Trek, Star Wars, libros de Shirley McLaine, Blavatsky...). En este punto ya empezamos a desconcertarnos y a pensar que en este libro no es todo como parece, cuando la New Age, Luke Skywalker, el señor Spok y los videntes son el Bien y los profetas bíblicos unos cabrones dementes.

En fin, que entre pitos y flautas, Christopher se va al desierto de Israel, como hizo su "original", durante cuarenta días; y cuando regresa, hecho un Cristo (con barbas y cabello largo), ya sabe cuál es su MISIÓN y el destino de la humanidad y tal.

"-He hablado con mi padre. Quiere que concluya su tarea.
-Te refieres a... ¿Dios? ¿Has hablado con Dios?
Christopher asintió.
-Sí, quiere que complete la misión que empecé hace dos mil años. Y voy a necesitar vuestra ayuda."


Se va a la ONU y obliga a confesar al estilo Obi Wan Kenobi o Darth Vader, con sus superpoderes, se entiende, al embajador francés (cómo no) Faure, que él fue el causante de la guerra atómica de India; al final, el Faure muere, dejándole el camino libre al poder (ya había mencionado que esta ONU es algo rara, es casi como si fuera un gobierno mundial. De hecho, los países y sus gobernantes parecen no tener ninguna relevancia en la trama) Se inicia una nueva era...

Así que ya empezamos el libro II de las apasionantes aventuras de Christopher, que, oh, espanto, se inicia con el último capítulo del libro anterior, letra a letra, y palabra por palabra, a modo de prólogo. Ni que decir tiene que me lo salté. Ya leyendo el título del primer capítulo ("Dolores de parto") te dan escalofríos, porque no imaginas qué puede ser peor que dos guerras atómicas, millones de muertos y el mundo en caos... Tranquilos, que todo puede empeorar.

Al más puro estilo "Deep impact", una astrónoma, con problemas paterno-filiales que el autor, como de costumbre nos relata con prolijidad, descubre tres asteroides con muy mala pinta que se dirigen hacia la Tierra. Según los cálculos los dos primeros pasarán rozando, baaaaaaah; pero el tercero... ¡impacto! Y es que el título del capítulo "Cuando colisionan los mundos" no hacía presagiar nada bueno... Hum, ni cortas ni perezosas las naciones del Mundo unidas se disponen a organizar una operación de salvamento. Nuevamente, páginas y páginas contando las posibles formas de terminar con el asteroide chungo, y congratulándose de que las naciones tengan en sus arsenales tantas bombas nucleares. Para que todo cuadre con el relato del Apocalipsis (la estrella ajenjo que envenena las aguas y tal) a la astrónoma se le ocurre bautizar a los asteroides con los nombres de tres personajes de tira cómica: Hobbes, Calvin y AJENJO.

"-Lo de Calvin y Hobbes creo que está bastante claro. Son los personajes de esa tira cómica que aparece en tu taza de café. Pero, ¿Ajenjo? ¿Te refieres a Ajenjo, como en Hamlet? -dijo, pensando en un verso de la obra de Shakespeare.
-No -contestó Mary-, a la señorita Ajenjo. Es el nombre de la profesora de primaria de Calvin..."

Oh, está claro que el Destino y la Providencia han metido la mano una vez más para que se haga la palabra de Dios, de una forma algo retorcida, eso sí, pero bueno, al fin y al cabo los caminos del Señor son inexcrutables...

Seguimos con los capítulos "En víspera de la destrucción", "Roca estraterrestre" y "Azote súbito", que nos regalan todo un documental de Discovery Channel sobre el impacto de metoritos realmente terrorífico, sobre todo por la frialdad con que se nos narra, como si hablara de la reproducción de las abejas. Así asistimos con los ojos como platos al acercamiento de las rocas de otro mundo (la gente tan tranquila, mirando el prodigio; agotados los telescopios); el cambio de trayectoria del primer pedrusco (ay, ay, que ese lleva malas intenciones); el estupor de los científicos (no habían contado con los superpoderes de Juan y Elías, que manejaban los asteroides), y su alucinante y delirante paseo sobre la superficie terrestre dejando a su paso un "caos de destrucción y muerte", y varias montañas hechas añicos (más testimonios: "Alberta, Canadá. Tomi Inuit, de los esquimales de pura cepa, se encontraba con su tribu a punto de dar alcance a una ballena beluga que pensaban desayunar al día siguiente, cuando de pronto, el meteorito lo convirtió en vapor. Houston, Tejas. El vaquero Jorgito Arbusto acababa de calzarse las botas camperas cuando un ruido lo sobresaltó. ¿Sería un pájaro, sería un avión, sería Supermán? Nooooo. Era el meteorito. Lástima que no le diera tiempo a pensarlo...". El autor, para mejor documentar el cataclismo nos adjunta un dibujo con el mapa de América señalando la trayectoria de la roca, que termina por regresar al espacio. Bueno, unos cuantos millones de personas menos, pero da igual, el mundo no ha cambiado, y encima viene otra, que visto lo visto, casi seguro que va a impactar ("Azote súbito", el título canta). Ahora tenemos tsunamis, volcanes y más tsunamis; barcos tragados por olas de cientos de metros, y... uf, ya se imaginan, lo que sale en las pelis.

Menos mal que el tercer meteoro,el que iba a caer fijo, lo destruyen con armas nucleares, que sino... Aunque... (todo tiene su pero), no habían contado conque era AJENJO (ver Apocalipsis) y con que estaba formado por arsénico, que cae sobre la Tierra envenenando a más millones de personas. En este punto, te preguntas si queda alguien por ahí...

Pasaré de puntillas sobre el resto de plagas apocalipticas, nubes de langostas incluidas; unas langostas muy raras, con caras humanas, que chupan sangre y tienen aguijones; el ejército invisible que se levanta en Irak, jajaja, y que hace que las personas se maten unas a otras con furia asesina, terminando así con la mitad de la población (menos los judíos, que a estos no les afecta, lo resalta el autor; recuérdese que son la RAZA SUPERIOR), porque es demasiado para lo que una mente normal puede soportar en cuestión de verosimilitud...

A todo esto, Christopher va por ahí haciendo curaciones milagrosas, que le reportan fama (normal); hasta el embajador japonés se cae de rodillas ante él para adorarle... Pero no todo el mundo está contento (¿puede alguien estar contento con el panorama descrito? Lo raro es que aún sobreviva alguna institución o atisbo de sociedad humana). Un franchute (otro francés haciendo de malo, humm), que secretamente estaba enamorado de Faure (el que optaba a secretario general contra Christopher), decide vengarse y matar al mesias redivivo (sodomita tenía que ser) mientras éste da un discurso en la ONU. Decker, recibe sorprendido la visita de su amigo Tom al que creía muerto desde hacía décadas en Israel y lo conduce a presencia de Christopher sin imaginar, oh, ingenuidad, que repetía el escenario evangélico... Tom, sorpresivamente mata a Christopher, y el sodomita mata a Tom por haberle quitado el placer de matar a Christopher...

Naturalmente, y después de todo lo leído, es de esperarse que Christopher, como buen Cristo, va a resucitar, y así sucede, mientras lo velan. Salen lucecitas del ataúd, trepida, y por fin, sale de la caja, envuelto en el halo de santidad... Dios mío, qué originalidad. No quepo en mí de admiración. Entonces Cristo (permítanme que ya lo llame así) revela a Decker que él fue amigo suyo hace dos mil años (Judas, porque en realidad Judas solo fue una víctima de los manejos turbios de Juan, ayyy), y el Tom también había sido alguien, pero ahora mismo no me acuerdo; el culebrón evangélico está liado.

Llega el momento de las revelaciones y explicaciones con un regustillo a "Caballo de Troya", es decir, a "Libro de Urantia", que tira para atrás. Cristo ha estado muerto y ha resucitado, y es hora de tomar el toro por los cuernos, yendo a Israel a por Juan y Saúl Cohen. El delirio lisérgico alcanza a su punto álgido al final. Christopher da a conocer ante la mismísma Arca de la Alianza, custodiada en el Sanctasanctorum del Templo, que Yavé es un extraterrestre malo, cruel y sanguinario que no hay que adorar, y que es el que ha causado tantos desmanes en el mundo, y que Lucifer es el que mola, otro extraterrestre del planeta Theata (uffffffff) que hace milenios se convirtieron en seres espirituales. Bueno, sí, él es hijo de Yavé, pero cuando se encarnó para ver cómo era eso, se dio cuenta de los errores de su padre. Y que la nueva revelación es que no hay que adorar a ningún dios, sino la propia divinidad en el hombre (ahhhhhhhhhhhhhh), y que la Nueva Era, y la meditación y la videncia, y todo eso, es lo bueno (en realidad el grupo Lucius se había llamado en un principio Lucifer Trust, pero el nombre era poco comercial)... De verdad, que al final solo faltaba música de "Hair", "Jesucristo superstar",y todos cantando "This is the age of Aquariusss, Aquariussssssssss..." Blasfemia y anatema: Christopher abre al Arca y rompe las tablas de la ley ante el estupefacto sumo sacerdote. No... aún queda más... A continuación llama a los ejércitos celestiales y aparecen millones de puntitos de luz (los extraterrestes de Theata que vienen a ayudar al hombre a dar el salto evolutivo) IMPRESIONANTE.

Algo me dice que ESO NO PUEDE SER, claro. Porque el autor es americano, es conservador, y es afín a George Bush, y todo eso es lo contrario de lo que ellos predican. Así que solo hay una solución: Christopher es el Anticristo. Ya lo dice el Apocalipsis: el Falso Cristo hará prodigios como los de Cristo y engañará a muchos, pero es mentira, eh, jajaja. Además, recordemos que fue clonado por un ATEO, y que quizás sea dudoso que el hombre de la Sábana fuera Cristo... ¿Sería Lucifer?


Eso se verá en la tercera parte "Los hechos de Dios"...


Hechos de Dios



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Reseñado por reginairae @ 20:22  | Fantasia, CF y Terror
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Comentarios
Reseñado por Palimp
lunes, 11 de septiembre de 2006 | 15:17
Confiésalo: Has entrado en mi ordenador y me has robado la reseña. Porque la hice la semana pasada y coincido punto por punto con lo que tu dices, incluyendo las especulaciones sobre los dos posibles finales.

El libro es malo con correa, lo peor que he leído en mucho tiempo.
Reseñado por reginairae
lunes, 11 de septiembre de 2006 | 20:09
Hola Palimp, jajaa, Nooo, no te he copiado la crítica, es que cualquier persona con un mínimo de lecturas en su haber se da cuenta de todo lo que he apuntado, jaja. Ardo en deseos de leer la tuya... y comentarla, jajaja
Lo del meteorito paseandose por toda América me ha parecido... indescriptible, y eso de las langostas vampiro... En fin, no creo que este libro guste ni siquiera a los muy cristianos, ya que todo lo que dice está en el Apocalipsis, es como un remake, de bastante peor calidad. Los Evangelios y el Nuevo Testamento tienen mucha más calidad literaria que estas novelas...
Reseñado por Palimp
lunes, 11 de septiembre de 2006 | 20:21
Acabo de colgar mi crítica en el blog, aunque ya te digo que es como la tuya. Yo la he dividido en dos partes, la que he puesto hoy es bastante tranquila y la de mañana incluye spoilers y demás. No suelo hacerlo pero en este caso he hecho una excepción por el tema del final de la trilogía. Yo también creo que al final Cristohper será malo, pero a ver como lo liga con los extraterrestres.
Reseñado por Invitado
martes, 12 de septiembre de 2006 | 11:43
joer, qué bien os lo pasáis!!
R.I., cuelga una cuenta de PayPal para que podamos subvencionarte la III parte (y la correspondiente reseña, claro)

Guiño
Reseñado por Angustiao
miércoles, 28 de marzo de 2007 | 21:45
BUENO...EL LIBRO ES UNA VRDADERA PAJA AUNQUE LA IDEA QUIZA NO ERA MALA. DE HABER SIDO ESCRITA POR OTRO AUTOR QUIZAS HUBIERA SIDO CAUTIVADORA, PERO: ¿ PARA QUE QUIERO IMAGINARME UNA GUERRA DE ALTA TECNOLOGIA CON MISILES Y ESCUDOS? PARANOIA PURA DE PARTE DEL AUTOR AL DECIR QUE ESTO ES PROBABLEMENTE LO QUE PASE SEGUN EL APOCALIPSIS. LOCO... MATATE... NUNCA SERA HESSE NI NADA POR EL ESTILO....
Reseñado por Invitado
sábado, 12 de julio de 2008 | 12:31
Estimados amigos,

Hace un mes acabé de leerme el tercer libro de la trilogia. El primero lo empecé con ganas, lo de la sábana santa era un gancho para mi que había estado en Turín. Peró terminé el libro con una desgana terrible... Después de unos meses de reposo, cayó en mis manos el segundo tomo y me vi obligado a leerlo (obligación moral...Je, je). Y vaya... Más de lo mismo: saltos en el tiempo, personajes-robot, tramas inconexas... Pero me dejó una chispa por ver que ocurría en el tercer libro. Y aquí está! Lo esperable pero realmente entretenido. Como uno ya conoce la tónica del autor pues ya no se hace tan pesado "asistir a una reunión de la ONU" de su novela... Un libro de vacaciones, para pasar el rato. He terminado la trilogía!!!! Aleluya!!!
Reseñado por Invitado
jueves, 28 de mayo de 2009 | 14:34
hola mi comentario es mas una peticion ya que ley los dos primeros libros 2 veces cada uno y me parecieron exelentes, el detalle esta en que el libro tres no ha llegado a colombia y me gustaria saber como podria adquirirlo ya que quiero terminar de conocer la trilogia, agradeciendo cualquier informacion suministrada.
Reseñado por Invitado
miércoles, 03 de junio de 2009 | 5:46
YO CREO QUE EL TEMA EN SI NO ES MALO Y DEFINITIVAMENTE ESTOY DE ACUERDO CON TU CRITICA ME PARECE "MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES", ME PARECE QUE ESTE TEMA EN MANOS DE UN VERDADERO MAESTRO DE LA NARRATIVA COMO STEPHEN KING SERIA UNA HISTORIA INCREIBLE.
Reseñado por Invitado
sábado, 08 de agosto de 2009 | 2:12
bueno yo ya termine de leer la trilogia y creo que es pura imaginacion robada de un libro llamado biblia y eso para mi es muy aventurado relatarlo con tanta precision en fin es un libro como para que te arranques los pelos y de imaginarte que en eso quedara tu vida, pero en fin esta en cada quien darle el significado que quiera
Reseñado por pepejose
domingo, 30 de enero de 2011 | 1:10

El que ha hecho la reseña es un cachondo mental. En general coincido con su crítica, no obstante haría algunas matizaciones. El primer libro es bastante flojo, soporífero en su mayoría, mientras que el segundo no alcanza la calidad suficiente para levantar el vuelo, aunque por lo menos no empeora. Sin embargo, el tercero no está mal. Será porque cierra el conjunto o porque el personaje de Christopher al fin se desata; el caso es que hace que la historia remonte ciertamente.

 

 

Reseñado por reginairae
domingo, 30 de enero de 2011 | 19:36

Pues mira, estoy de acuerdo contigo. El tercer libro, que leí, pero no reseñé, es el mejor de todos, es alucinante jajaja y como literatura de fantasía hasta puede resultar una obra entretenida. Tiene partes realmente de poner los pelos de punta.