Batman: Hush (2002)
Texto: Jeph Loeb
Ilustraciones: Jim Lee
Editorial Norma
316 páginas
24 €
Argumento:
Durante una misión Batman es herido de gravedad. Al comenzar a investigar para conocer la identidad de su atacante, reencuentra a amigos y enemigos que parecen relacionados con lo sucedido.
Comentario:
La historia que cuenta el volumen, compuesto por 12 tebeos, es de lo más sencilla y conocida.
A Batman le cortan la cuerda que le sujeta y sabe que no es el enemigo con el que estaba luchado, por lo que comienza a investigar al tiempo que reaparecen personajes de su pasado.
Desde el médico que le opera para salvarle, Thomas Elliott, viejo amigo de la infancia, a la mayoría de los enemigos históricos: Poison Ivy, Joker y Harley Quinn, La Cazadora, Ra's Al Gul y su hija, El Espantapájaros o Acertijo, pasando por superhéroes como Superman (casado con Lois Lane, presente también en la historia) o el inicio de un romance con Selina, Catwoman y la confianza que demuestra en ella.
La impresión que da es que con una base mínima se aprovecha para recuperar los personajes de siempre, como si su mera presencia bastara para suplir la carencia de un argumento consistente.
Porque el argumento, la identidad del misterioso atacante de Batman (al que sólo al final se identifica como Silencio), es de una obviedad tan evidente que ni si quiera el cutre intento de despiste consigue desviar la atención de quién es.
El único intento (fallido) de "profundidad psicológica" parece la continua repetición de una frase, algo como que para vencer a tu rival tienes que conocerle y ser capaz de actuar como él...
En cuanto a los dibujos... casi todos los hombres parecen el mismo, tienen un rostro similar, un torso poderoso y poco más, diferenciándose apenas en el color del cabello.
También sucede con los personajes femeninos, de Catwoman a Poison Ivy o Lois Lane todas tienen las mismas curvas y expresiones, siendo la forma de distinguirlas la ropa que llevan.
La utilización del color según capítulo y personaje “invitado” tiene cierto interés.
Mientras en algunos priman los tonos oscuros, nocturnos, en otros son los rojos, el verde de Poison Ivy, o los grises dedicados a los recuerdos de la infancia, que dotan a las páginas de una gama de colores que a veces parecen estallar ante los ojos, aunque no compensan la falta de interés de una historia poco profunda, apenas trabajada, que utiliza como principales bazas la ya mencionada aparición de conocidos rivales de Batman... y de Superman