jueves, 04 de mayo de 2006
Ediciones Minotauro
Género: fantasía, aventura, ciencia-ficción
708 páginas
23 €

El Espíritu del Mago, de Javier Negrete


Argumento:

Mientras Derguín Gorión intenta devolver el alma al cuerpo de su amigo Mikhon Tiq, y sufre pesadillas que parecen indicar que su enemigo, Togul Barok, sigue vivo, en el norte de Tramórea ha caído un meteorito y en el sur ha aparecido el Enviado, una especie de mesías con ganas de guerra.


Comentario:

Tal como se comenta en el artículo sobre “La Espada de Fuego”, esta saga se caracteriza por la creación por parte del autor de un mundo propio, con todo lo que eso conlleva.

A estas alturas, con tantas novelas de fantasía heroica publicadas, es difícil sorprender o innovar. Casi todas estas aventuras se desarrollan en un entorno medieval al que se le añaden, según el gusto, influencias de antiguas civilizaciones encajadas con mayor o menor ingenio en la trama.

La creación de un universo propio en que el autor se zambulle (Negrete comenta que durante los últimos meses de redacción de esta novela vivía en Tramórea, e incluso se “disculpa” con sus allegados), suele tener como consecuencia la dificultad de “medir” lo que realmente es necesario para la obra, para su comprensión y disfrute, tendiendo generalmente a recrearse en exceso no sólo en las descripciones ambientales sino el la inclusión de escenas que poco o nada aportan a la historia. En ésta sucede.

“El Espíritu del Mago” da preferencia a la aventura sobre el drama o la épica, logrando que, si bien no dejan de suceder cosas, estas carezcan de trascendencia, de grandeza (Derguín afirma que su misión es por amistad y honor), bajando el listón de interés.

Esa misma falta de grandeza, o carisma, perjudica a los protagonistas de una historia a veces demasiado coral, en que los personajes desaparecen durante demasiados capítulos sin que apenas se les añore y sin que se incida demasiado en sus personalidades, al punto de no conmocionar cuando alguno es eliminado.

La peculiar simbiosis entre Derguín y su espada Zemal, o los efectos de la aceleración son casi una anécdota de la que apenas se aprovecha su potencial dramático, quizá porque se le prestó mayor atención en “La Espada de Fuego”.

Los guerreros: Derguín, Kratos, Darkos etc... resultan a veces superficiales, destacando un personaje secundario, el Gran Barnatán, que aporta a la novela un refrescante (y demasiado breve) punto de humor y algo de misterio.

Los personajes femeninos, como es tan habitual, se limitan casi siempre a los estereotipos más manidos.

No falta la prostituta enamorada, Neerya, generosa y sacrificada que se humilla y entrega su cuerpo a un malvado por salvar a su amado.

Samikir, la reina centenaria que consume a los hombres con una actividad sexual que les esclaviza, fascina y rechazan.

La joven princesa Aidé que parece ansiar aventuras y libertad aunque parece conformarse con enamorarse de un valiente guerrero. Menos mal que, para sorpresa de su amado Kratos, se revela capaz de resolver situaciones difíciles.

Las Atagairas (amazonas, valquirias...), que odian tanto a las mujeres que no pertenecen a su clan como a los hombres, que consideran inferiores, y a los que mantienen en harenes sin parecer reparar en lo típicamente masculino de sus costumbres. Entre éstas destacan, por ser capaces de adaptarse, la capitana Baoyim o la reina Tanaquil.

Curioso el caso de Ariel (uno de los personajes más interesantes), cuya demasiado previsible transformación parece servir sólo para crear problemas y que a Derguín se le despierte un inoportuno afán protector que antes no tenía.

Interesantes los breves capítulos titulados “El Castillo”, pues aunque se deduce quien es el hombre encerrado en su interior, da un toque de misterio a la trama.

A resaltar, tras el necesario glosario de términos y listado de personajes, la página final, de agradecimientos, que termina con la frase: “Y a Cyberdark, por haber existido”, y conmoverá a unas cuantas personas.

Lo peor, el tono ligero, carente de épica, el nulo carisma de los personajes y que consume casi quinientas páginas antes de que pase “algo” diferente de las peleas e intrigas políticas.

Lo mejor, el giro final hacia la (presentida) ciencia-ficción, y que es una novela autoconclusiva, más parte de una saga (aventuras relacionadas aunque independientes) que de una trilogía, lo que se agradecerá especialmente cuando salga el siguiente volumen y no haya que releer los dos anteriores.

Contiene aventura, luchas, algo de misterio, ciencia-ficción... y está bien escrita. Así, aunque no aporte novedades, interesará a amantes del género.


Enlaces de interés:


Artículo sobre “La Espada de Fuego”

Web de Javier Negrete

Foro sobre las novelas de Tramórea


***
Reseñado por Thersuva @ 0:00  | Fantasia, CF y Terror
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Reseñado por reginairae
jueves, 04 de mayo de 2006 | 19:32
Ay, qué pena ¿no? A mí me había gustado bastante la primera parte, pero veo que la segunda no te ha agradado. De todas formas, si puedo pillar el libro, lo leeré de todas formas. El autor hace muy bien en crear aventuras autoconclusivas aunque sean en el mismo mundo; las sagas propiamente dichas, en las que tienes que leer todos los libros, son a veces un poco rollo, como esa de Añoranzas y Pesares, que era eterna, y además muy aburrida.
Reseñado por Thersuva
lunes, 15 de mayo de 2006 | 18:32
¿Que no me ha agradado?... Bueno, es cierto que esperaba más de esta novela, y me he encontrado con una historia de aventuras que sigue un esquema ya visto de varios protagonistas que se intercalan y viven un montón de peligros de los que salen más o menos indemnes sin que se profundice en las partes de la historia que resultaban más interesantes en "La Espada de Fuego" y que ahora se han visto desplazadas por la aventura.

Como entretenimiento la encuentro más que correcta, bien escrita, con interesantes imágenes pero que no aporta novedades, ni presta atención a la personalidad de sus protagonistas.

"Añoranzas y pesares..." esa no fui capaz de leer más allá del primer tomo, uff.

Ahora espero que me llamen de la biblioteca, por el primer tomo de la saga "Canción de Hielo y Fuego"; de George R. R. Martin, un autor que me interesa mucho.