miércoles, 28 de diciembre de 2005
Status ediciones
435 páginas
20 €

Tiempos Turbulentos

Argumento:

Mientras el joven Malcolm Freeman intenta vengarse del asesinato de sus familiares, su amigo Nelson Fighter acompaña a Ricardo Corazón de León en su Cruzada contra Saladino.

Comentario:

La novela comienza con un listado de los principales personajes en que es inevitable notar que les ha dado apellidos según su papel en la historia.

Mientras los buenos se llaman Freeman o Fighter (hombre libre, luchador), los malos son Evildoer o Bonebreaker (hacedor del mal, rompe huesos), un poco tosco pero eficaz.

El autor cuenta la historia de varios personajes, centrada sobre todo en la venganza de uno de ellos, aunque tarda un poco en llegar a ese punto, dificultando establecer la identidad de los protagonistas. Se recrea en describir la personalidad de personajes que van a morir o salir muy poco, creando cierta confusión, algo que se repite en el reparto de protagonismo entre los dos muchachos.

Los personajes carecen de fuerza y personalidad, limitándose a ser lo que se espera de ellos, el chico bueno y vengador, el amigo fiel que arriesga su vida por él... se conoce lo que les impulsa, pero apenas tienen matices.

Los malos lo son de forma desmedida, tanto Matt Evildoer como su hijo Ken (que al menos siente miedo a la hora de enfrentarse a quien quiere traicionar), pero sobre todo el malo malísimo.

Robin Bonesbreaker es el típico malvado loco, a quien se intenta justificar relatando cómo vio que violaban y degollaban a su madre y hermanas. Lo curioso es que de tan traumatizado (y eso que a él no le hicieron nada) no se le ocurra volverse protector de mujeres indefensas, sino que prefiere tomar ejemplo y volverse como esos asesinos que tanto trauma le causaron. Como característica “original” le gusta mirar a los ojos de quienes asesina mientras mueren.

Las mujeres son las más desfavorecidas por este protagonismo coral y falta de caracterización de los personajes, reduciendo incluso el papel de Leonor de Aquitania al de una anciana llorosa que ve morir a su hijo.

El resto de personajes femeninos están ahí para ser bellas jóvenes de largas cabelleras, cuerpo voluptuoso y dientes perfectos (¡en plena Edad Media!) con el cometido de ser idealizadas como objeto de amor o violadas y degolladas como objetos sin más.

Se nota que esta es la primera novela del autor, no sólo en la falta de originalidad del argumento, más que visto y utilizado, sino además en la forma de escribir. La prosa sencilla no tiene que ser un defecto, ya que además contiene muchos diálogos que facilitan la lectura.

Sin embargo, se ve que la novela hubiera necesitado una última revisión en algunos pasajes que resultan demasiado explicativos, escenas innecesarias para la continuidad de la historia o esa repetición de los nombres de los personajes varias veces en cada párrafo cuando hay formas de evitarlo con un poco de destreza.

En cuanto a la parte histórica, quien haya leído otras novelas ambientadas en el mismo periodo notará que, sin aportar novedades (todo lo que se cuenta se puede leer en otras obras centradas en la época o encontrar fácilmente en internet), no se hace pesada, sobre todo para quienes les guste la descripción pormenorizada de batallas, formas de asaltar un castillo, nombres de las piezas de ropa y armaduras o la historia precedente de la realeza británica.

Aún con sus carencias, puede tener interés para incondicionales del género, a quienes no les importe leer más de lo mismo. Ni que el final parezca abierto a una continuación...

Además de la lista de personajes, se incluye un glosario de términos medievales y bibliografía utilizada por el autor.
Reseñado por Thersuva @ 20:33  | Histórica
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Comentarios
Reseñado por Invitado
viernes, 10 de febrero de 2006 | 9:32
Tiempos turbulentos es una novela que engancha desde el principio, metiendo al lector en la historia y haciéndole participar de sus escenas tanto de amor como de odio y violencia propias de la época. Además, resulta muy didáctica en áreas como la vestimenta, la agricultura, la arquitectura, la guerra... en la Edad Media. Totalmente recomendada.
Reseñado por Invitado
martes, 13 de junio de 2006 | 17:28
Hola Thersuva:

No es necesario que defienda la novela, ella sóla se defiende. Te hablo no como amiga de Gonzalo, que lo soy, sino como lectora y escritora.
No se sostiene nada de lo que 'comentas', a mí más bien me parece una arbitraria y mordaz crítica contra la obra y su autor.
Tras la obra existe una gran labor de documentación, que por cierto le costó al autor un par de años -mínimo-. Las supervisiones, se las llevó un Historiador escritor. Dicho historiador no deja pasar 'ni una'. Porque lo conozco, te lo digo. Al menor fallo, 'quita eso o lo otro'. No permite anacronismos y detrás lleva una amplia corrección de texto y estilo.
Respeto tu 'comentario', espero que respetes lo que aquí digo.

Por cierto, la obra aunque dura, es una fiel realidad de la época dura que fué el Medioevo. Y si gustas, busca la amplia bibliografía de este autor prometedor.
¡¡Saludos, recomiendo lo lean!!
A.R.
Reseñado por Thersuva
martes, 13 de junio de 2006 | 20:42
A R:

Si el autor, y/o su entorno, desean que se retire el que consideran "ofensivo" artículo (y atentar contra la libertad de expresión) que ha recibido más de trescientas visitas (de lectores potenciales) sólo tienen que decirlo...

Por cierto, aunque no tengo por qué dudar que respetas mi ‘comentario’, resultarías más creíble si no pusieras (dos veces) la palabra entre comillas... seguramente sin intención despectiva.

De todas formas, valoro tu comentario en lo que vale.

Gracias por escribirlo.
Reseñado por Invitado
domingo, 04 de marzo de 2007 | 16:09
La novela puede gustar o no, pero de rigor histórico, nada de nada.

Algo que ya se puede presuponer cuando uno lee en la solapa, que el autor, para documentarse, "ha recorrido el suelo británico por ciudades, museos, catedrales... y castillos medievales". Viaje inútil donde los haya, pues Ricardo Corazón de León, descontado el periodo correspondiente a la Tercera Cruzada y el de su secuestro en Alemania, paso la mayor parte de su vida en Francia. Allí residió, allí luchó, allí murió y allí está enterrado (su corazón en Ruán y su cuerpo en Fontevraud) junto a sus padres.

Así que, cuando el autor comienza su novela situando a Ricardo en Inglaterra en 1190 (desde diciembre de 1189 ya estaba en Francia), tenemos el primer aviso de las perlas que nos esperan después.

Si el autor hubiera leído las biografías sobre Ricardo escritas por John Gillingham y Jean Flori (ésta traducida al castellano) hubiera tenido más que suficiente
Reseñado por Invitado
martes, 05 de enero de 2010 | 13:43
El libro me ha resultado muy interesante, la forma en que narra la historia hace que te lo quieras llegar uanto antes al final y conocer el desenlace de la historia.

Felicidades Gonzalo.