miércoles, 04 de mayo de 2005
Editorial Ollero
148 páginas
9,50 €

El dueño del secreto

Argumento:

Madrid 1974: el protagonista tiene un secreto que puede afectar al futuro de España y que no duda en contar.


Comentario:

No se puede negar que Muñoz Molina sabe escribir, que recrea el Madrid de 1974 con entusiasmo.
Sin embargo, creo que falla en el argumento, casi inexistente. El protagonista no hace otra cosa que moverse por Madrid, describir cómo era y enterarse de un secreto que no vacila en desvelar en cuanto tiene el público adecuado.

El autor repite todo el tiempo, en la voz en primera persona del protagonista, que no es culpa suya, que es algo que le pasa siempre; literalmente, no es capaz de guardar un secreto, es que no puede, no es responsable, claro que no.

Durante un buen montón de sus eternas páginas, el protagonista hace repetida enumeración de sus defectos, relatados con tanto detalle autocompasivo que llega a exasperar. Que si tiene tal afán de agradar que le lleva a hacer lo que cree que quieren o esperan los demás de él en lugar de lo que preferiría. En un momento dado dice “No sé llevar la contraria” y se conforma, no intenta luchar contra ello así como tampoco lo hace con su intento de soltar lo que sabe, llegando a enfurruñarse por la falta de interés de la persona elegida para contárselo, hasta tal punto que se ve obligado a hacerlo, por supuesto.

Después de chivar el secreto se siente enfermo de preocupación, se vuelve paranoico, viendo malas intenciones y conspiraciones por todas partes y tomando una decisión (cobarde) que al menos está en consonancia con la personalidad que ha estado mostrando durante toda la larga letanía de defectos.

El protagonista se recrea en la nostalgia de la juventud, de un pasado más “glorioso” que el presente, el único momento en que tuvo algo, vivió una aventura y estropeó su vida.

Aunque, como ya he dicho, el autor escribe bien y sabe ambientar su historia, para mi es un error que su protagonista tenga que dar tantas explicaciones y justificaciones para hacer lo que hace, que al final es una mera anécdota en la que consume más de cien páginas, consiguiendo además que no sólo no se compadezca al patético protagonista, sino que además caiga fatal; yo no he sentido la menor simpatía por él, lo que ha contribuido a alejarme de lo que se relata y acabar la historia sólo porque es corta y para confirmar que el protagonista es tan lamentable como parece.
Reseñado por Thersuva @ 18:56  | Novela contemporánea
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Reseñado por Invitado
viernes, 25 de mayo de 2007 | 1:11
EnfurruñadoBuenas, me gustaria preguntar si existe alguna pagina donde podra encontrar resumenes de libros, como por ejemplo el dueño del secreto. GraciasGuiño
Reseñado por Invitado
domingo, 22 de julio de 2007 | 17:02
En mi opinión, las características que el personaje posee y que fueron otorgadas intencionalmente por el autor con un fin determinado, no buscan enamorar o crear una identificación con el lector. Creo que lo importante en la novela, es que esas características que parecen tan particulares de solo un personaje, marcan el sintoma de una sociedad enferma de años y años de dictadura. El no es nadie, no puede tener ideas propias ni defenderlas ante los demás. ¿Acaso podía la sociedad de esa época? ¿Acaso reinaba en esos días un espíritu de cambio, de desafíos?
Sí, es verdad, el personaje de la novela es un fracazado que solo siente que es importante o que puede ser protagonista de la historia y de su propia historia a la sombra de otro. Solo bajo el ala protectora de un otro comienza a asomarse y a decubrirse "alguien" en medio de tantos "nadies".
Emilce Acuña