Señorita
Juan Eslava Galán
Editorial Planeta
1998
448 páginas
Género: Aventuras bélicas, amor.
Argumento
Una joven andaluza violada por señoritos; un aviador ruso y otro alemán y un grupo de espías, pululan por la España franquista en al época de la II Guerra Mundial. El amor y la muerte se entrecruzarán en sus caminos y en los de sus familiares.
Comentario
El libro empieza con tres historias paralelas que se intuye confluirán en algún lugar. Las tres se alternan, dedicando el autor un espacio similar a las mismas, aunque no todas tienen el mismo interés, destacando en este sentido la historia de la joven Carmen, el alzamiento y las primeras escaramuzas entre fascistas y rojos en Sevilla, que es la que más llama la atención. De todas formas, logra suscitar el interés. La prosa es límpia, clara, concisa, si bien en exceso explicativa, lo cual tiene su razón de ser en que es un best seller. Cuando digo explicativa quiero decir que en lugar de mostrar a los personajes a través de su acciones o diálogos, generalmente prefiere soltar un rollo contando cómo eran y su biografía. Un recurso un poco fácil que se perdona, viendo como está el panorama literario últimamente.
En la historia de Carmen, no obstante, se la 'muestra' en acción lo cual es un acierto: sabemos cómo es por lo que hace aunque luego el autor incurre en ciertas contradicciones chocantes. El autor no profundiza lo suficiente en la amistad entre Yuri y Rudolf, que se supone de capital importancia en el desenlace. Simplemente se describe, se pasa por encima. Eso es un error a mi modo de ver. Es demasiado superficial. Debería haber hablado más de la relación entre ambos para que el final tuviera sentido.
Hasta la mitad del libro, aprobado, incluso bien. La escena fuerte de la violación, aunque tópica en sus planteamientos y resolución, cumple con su objetivo de hacer que el lector se identifique con el sufrimiento de Carmen. Llega a casa y trata de suicidarse. La mejor parte del libro está aquí. Cuando el autor dice que se suicida y poco después descubrimos que alguien llegó a tiempo para impedirlo. Pese a que soy una buena lectora que adivino casi siempre los argumentos, y que tenía en cuenta que Carmen era la protagonista y esta no podía morir en la mitad del libro, el autor logró 'engañarme' ¡Me lo creí: creía que moría! La sorpresa cuando se salva es lo mejor con diferencia de toda la novela. A partir de aquí, sobre la mitad, el autor mete la pata y empieza a caer en picado, debido principalmente al número ingente de despropopósitos que introduce en la trama y que lo echan todo a perder.
Un libro, aunque se base en hechos reales es un mundo en sí mismo con sus propias reglas, y ha de ser coherente no con la realidad histórica, sino con él mismo. Es preferible un libro inventado verosímil que uno 'real' totalmente inverosímil. Pues aquí la 'suspensión de la incredulidad' funciona hasta el hecho de la violación, pero a partir de ahí empezamos a ver incoherencias y cosas absurdas, inverosímiles e ilógicas. Una pena, porque no iba mal encarrilado. Una pena de verdad.
Primer despropósito:
Los rusos se enteran de que llevan el stuka a una base secreta en Sevilla para probarlo. Y deciden contratar una espía para sonsacarle secretillos al piloto Rudolf. Vale. ¿Por qué eligen a Carmen? ¿No sería lo más lógico usar una persona profesional, con conocimientos de aeronautica y de buena familia en lugar de educarla a ella? ¿No es un poco extraño que elijan para hacerse pasar por condesa a una modistilla del mismo lugar donde va a espiar: cualquiera podría reconocerla, como de hecho sucede? Yo trato de pensar como si fuera esos jerifaltes del servicio secreto: hubiera elegido a alguien de fuera, francamente, y con un entrenamiento previo, y no a una persona de baja extracción social, para colmo 'traumatizada' e inestable por culpa de una violación. Pero bueno, eso podemos hasta pasarlo por alto, e incluso que en sólo dos meses 'la eduquen' cual profesor Henry Higgins a su Eliza Doolitle, y dé el pego. Todo es posible...
Segundo despropósito:
Carmen ve al piloto una vez y se enamora. El piloto ve a Carmen y se enamora también, a primera vista. De acuerdo. Existe el flechazo, pero suena forzado y muy funcional para la historia. En la primera cita ya quedan para un picnic.
Tercer despropósito, vamos a peor:
El piloto se supone que es un noble fanatizado por ideas nazis, y por servir a su país a toda costa, se supone entrenado en técnicas de combate, en pilotar y en todas esas parafernalias militaristas, pero a poco que ella le pregunta, le ¡cuenta todo! La lleva al avión y le describe todo con pelos y señales... Dios mío. Eso sí que no me lo creo. A una persona desconocida. ¿Acaso el alto mando alemán no había advertido a los alemanes que se anduvieran con ojo con las nativas? Ese piloto merece que lo fusilen. vuelvo a hablar como si fuera yo la responsable del espionaje alemán. Yo le pego un tiro a los dos fijo. ¡Están en guerra, por amor de Dios! ¿Qué clase de pardillo romántico es ese?
A partir de aquí ya hay tantos despropósitos seguidos que no merece la pena enumerarlos. El malo la descubre como es lógico y normal y se lo dice al piloto. Ella, le da la razón y el piloto ¡mata al malo en lugar de a ella! Cualquiera en esa situación se hubiera ofuscado, y más un noble alemán burlado de ese modo y puesto en ridículo. Y encima el malo era de los aliados... en fin, sin más comentarios.
Luego cuando acaba la guerra el tío del piloto le deja a ella todas sus herencias, sin ningún motivo aparente (¿por qué no se lo deja a su sobrino?) y se produce uno de esos típicos cambios de fortuna a que tan afectos son los culebrones. Eso no se lo cree nadie... No voy a seguir porque me canso de escribir estas cosas.
Para mí el fallo del libro está a nivel de verosimilitud y coherencia narrativa, porque la prosa está bien en líneas generales. También error de estructura. Hasta la mitad sabes que estás en la presentación y lo aceptas. Me gustan las presentacioens largas porque asi conoces mejor a los personajes. Al llegar a la mitad, donde se supone que debería estar el nudo de la historia, el meollo, (la seducción de Rudolf, el romance y el intento de robar el avión) hay un puñado de páginas deprisa y corriendo, que despachan el asunto en un pis pas, dejándote con un palmo de narices. Y leugo el resto del libro es desenlace, un desenlace largo y burocrático con ciertas similitudes con "Lo que el viento se llevó" en la descripción de las penalidades de los perdedores, los orgullosos alemanes. La decisión de Yuri no la veo ni lógica ni justificada. Si se hubiera descrito más su amistad con Rudolf otro gallo cantaría.
Ahora la guía de lectura
Argumento: medianamente original. Lo mejor la visión de la guerra civil desde el punto de vista de algunos extranjeros, que permite mayor libertad ideológica en la narración.
Escenario de fondo: es creíble. Sobre todo Sevilla en la época del alzamiento, aunque inevitablemente tópico (quema de iglesias, barricadas, fusilamientos) pero claro, eso fue lo que sucedió y no se puede contar de otra manera.
Documentación: da el pego. Más que lo de la aeronautica que la mayor parte de la gente no tiene ni idea, lo de las facciones políticas y militares de la guerra, da sensación de realidad.
Estructura: fallida. El inicio de tres historias alternas bien, pero el uso de diferentes tiempos verbales no se justifica. ¿Qué significa? Ni siquiera está siempre relacionado con los mismos personajes o ambientes. lo peor, la descompesación brutal entre la presentación, el nudo (minúsculo) y el desenlace (excesivamente largo)
Combinación de humor y drama: me parece bien. En la vida real se pasa de la tristeza a la risa con mucha frecuencia. No me gustan los libros excesivamente serios. Aquí le doy una nota muy alta.
Me implico en la novela emocionalmente mientras me la creo,hasta después de la violación. Luego no. Me río cada vez que leo alguno de los 'despropósitos' y me da rabia. Pienso que el autor debería haber usado un poco más de racionalidad y lógica y menos sentimentalismo y sensacionalismo.
Personajes: aunque parezca raro, y pese a lo tópico que es, el mejor delineado es Torres el malo. A través de sus acciones vemos como es. es coherente consigo mismo.
Yuri parece interesante. Hubiera requerido mayor profundidad. El autor se olvida de él a mitad de novela. No se incide en él.
Rudolf es un idiota intregral. ¿Cómo se puede enamorar la heroina de un imbécil de esta calaña, dejando aparte su 'belleza germánica'? Se comporta al principio como un niñato soñador y belicista y luego como un tonto y un traidor a su patria. ¡Y encima solo le degradan, y luego se convierte en héroe! Es el peor de todos. Muy mal explicado. Ella le dice que el racismo es uan tontería y se convence ¡al instante! Vaya tiparraco.
Carmen. hasta la violación vemos que era uan chica sencilla de barrio, que no quiere líos con polítiqueos, casta y pura, etc... Después cambia de carácter y es una mujer de mundo (en dos meses, no olvidemos) que pese a haber sido brutalmente violada, se entrega al piloto sin trauma ni nada. Eso me parece absurdo. Al menos que el autor le hubiera puesto un poco más de resistencia, más duda, no sé... No sabemos nada de sus sentimientos al respecto. A partir de la vioalcion deja de ser un personaje interesante.
Con respecto a otra obras de Eslava se ven algunas cosas que se repiten. la mala definición lingüística de los personajes iberoamericanos (aquí un argentino, que no habla con 'vos', sino como si fuera español, etc); su gusto por las jergas y argots populares; las hazañas de macho iberico de cinco o seis polvos seguidos de algún miliciano; el humor; el ritmo y estructura de la novela planteada más que como obra literaria como película cinematográfica; la documentación... aunque en este caso, bien dosificada, adecuada y pertinente. Mejor prosa, más concisa y elaborada.
En resumen: Está mejor escrito que la
Lápida, sobre eso no hay discusión, pero a mí leer una historia en presente siempre me produce sensación de artificialidad. Por lo demás, sigue habiendo tópicos horribles, como los malos, malísimos, señoritos andaluces y su deseo de ejercer 'derecho de pernada'. Es que eso lo he visto mil veces en libros y películas, y el desenlace de tales rijosos deseos ya se ve venir, sinceramente. Lo de 'cambio mi virtud por salvar a fulanito' está muy visto. La joven ultra modosa, resignada, casta y tradicional es muy del gusto de los culebrones. Pero se deja leer. La prosa es ágil y nada farragosa, no como en la Lápida que había que saltarse páginas enteras. No suelta rollos. Está mejor escrito, con concisión, corrección e incluso a veces con cierto 'arte'.