A mí esta novela también me encantó. Y desde luego hay que tener un gran talento para narrar manteniendo en vilo al lector aún sabiendo el desenlace, y en eso, hasta donde yo sé, Gabriel García Márquez es el rey.
La propia técnica o estructura, que yo diría, es lo más llamativo, sin embargo, no hace sombra a la historia en sí, que personalmente me parece que tiene más trasfondo del que se ve a simple vista. Yo diría que nos hace ver, cómo ante un peligro, un hecho trágico, que todos ven venir, absurdo además, pasa, porque nadie hace nada, porque pueden más los tópicos, el honor, las supersticiones y demás cosas de este tipo, que desplazan la razón y la lógica. Es como estar en una pesadilla, como digo, una sinrazón.