Título: La piel fría
Autor: Albert Sánchez Piñol
Editorial: Edhasa
Número de páginas: 288.
Precio: 18 €
Sinopsis:
Una isla, dos hombres, unos seres misteriosos. ¿Comienza la aventura?
Comentario:
En la contraportada dicen de la novela: "El placer de leer una novela bien construida, bien escrita y bien narrada, y que consigue devolver la ilusión por la aventura"
Si no hubiera leído esto creo que hubiera sobrellevado mejor una narración a trompicones, explicativa, con metáforas desafortunadas que muchas veces no se entienden por utilizar las palabras fuera de contexto.
La filosofía es de tercera, todo muy visto y poco profundo.
Todo eso de que humanizar al enemigo lo converte en amigo o poco menos.
De lo peor la relación entre el protagonista y Aneris.
Por cierto, qué absurdo que él escuche su lenguaje y distinga palabras como Aneris-Sirena y Citauca-Acuatic.
¿Es que esos seres marinos que no tienen la menor idea de lo que supone ser humano conocen nuestro idioma, cultura, asociaciones de ideas etc?
La relación que el protagonista establece con Aneris es tan típica y habitual que casi asusta.
Primero el hombre la idealiza físicamente, con todas esas comparaciones con mujeres eslavas y cabras que resultan ofensivas.
La sigue idealizandocuando la "humaniza" y decide que ella es de tal o cual manera, que siente, y "piensa" como él cree que debe hacerlo.
Es algo habitual en los hombres, se crean una imagen de las mujeres que no corresponden con la realidad y deciden que eso es lo que "aman" en ellas.
Y claro, como ella no es cómo la inventan, surge el violador, que aquí está presente a lo largo de toda la novela, desde que la cree un animal hasta que la piensa una mujer. Eso no cambia su comportamiento básico de maltratador.
Lo único mínimamente interesante en una novela típica de rivalidades masculinas poniendo como excusa (tan patética que ni merece comentarlo) la lucha por una mujer que ni les quiere ni les entiende, y cuyo pueblo masacran alegremente, es la "evolución" del personaje protagonista.
Al principio nos lo encontramos en un mundo que no comprende con un hombre al que aún entiende menos. Al final de la novela se completa el círculo y el hombre sin nombre es el nuevo Batís Caffó (sin comentarios) y, "curiosamente", exhibe un comportamiento idéntico al del hombre que al principio despreciaba, odiaba, observaba incluso en su desnudez con cierta obsesión, haciendo que le veamos como un ser primitivo muy por debajo del intelecto y la sensibilidad del protagonista. En eso se ha convertido.
Mal escrita, mal estructurada, no consigue comunicar el "mensaje" que es seguro que el autor pretende trasladarnos.
Apenas hay páginas bien escritas, alguna que otra idea suelta y nada de lo que se dice en la contraportada.